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Sidi Mohamed

El heredero del trono marroquí, un abogado que coordina las fuerzas armadas

Muchos españoles recuerdan aún la imagen de aquel niño de 12 años, con tarbutz y chilaba blanca, que representó a Marruecos en el acto de proclamación como rey de don Juan Carlos, celebrado en la madrileña iglesia de los Jerónimos a finales de aquel frío otoño de 1975. Aquel niño, a quien el protocolo situó junto al entonces presidente de la República Francesa, Valéry Giscard d'Estaing; el presidente alemán occidental, Walter Scheel, y el príncipe Felipe de Edimburgo, es actualmente un joven de 22 años, coronel de las fuerzas armadas reales, que se prepara minuciosamente para ser rey de Marruecos. Es Sidi Mohamed Ibri Hassan, heredero del trono marroquí, que hoy viaja a Madrid invitado por la familia real española.

Desde muy pequeño, Sidi Mohamed, segundo hijo del rey Hassan II, después de la princesa Lalla Mariam, viene aprendiendo el oficio de rey. A los 10 años representó a su padre en los funerales del presidente Georges Pompidou celebrados en la catedral de Notre Dame de París en abril de 1974. Un año después viajó a España para las exequias del general Franco y la proclamación de don Juan Carlos como rey.La imagen de Sidi Mohamed un joven soltero con cierta fama de play boy adjudicada por la alta burguesía de su Marruecos natal y que gusta conservar a sus amigos de la infancia, con los que suele reunirse y a veces disfrutar de la noche de Rabat, es la más familiar de todo Marruecos, después de la del rey. No hay un acto oficial presidido por Hassan II en el que no aparezca este joven aprendiz de rey, que sigue de cerca, con mirada fija y a veces con timidez, todos los detalles y gestos de su padre, uno de los políticos más astutos del mundo contemporáneo.

Hassan II ha querido hacer de su primogénito varón lo mismo que con él hizo su padre, el fallecido Mohamed V. El actual soberano ya estaba sentado, con sólo 14 años, junto al presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, en la visita que este último efectuó a Casablanca. Y con 28 era el máximo responsable de los ejércitos de su país. Sidi Mohamed no ha tenido que esperar a los 14 años. Cuatro antes representó a su padre en los funerales de Pompidou, y en noviembre último fue nombrado coordinador del Estado Mayor General de las fuerzas armadas reales, como coronel.

Licenciado en derecho en 1985 por la facultad de Ciencias Jurídicas, Económicas y Sociales de Rabat, el príncipe heredero marroquí conoce perfectamente España, adonde ha viajado frecuentemente con carácter privado, y ha tenido cierto entorno español en su educación palaciega. No en vano las institutrices del palacio real de Rabat son casi todas españolas, como también lo es su actual profesor de equitación, el coronel de caballería Enrique de Zarandieta, cuyo servicio ha reclamado en varias ocasiones Hassan II, lo que se contempla con orgullo por el mando militar español.

Desde 1983, cumplida la mayoría de edad (nació el 21 de agosto de 1963), su padre le ha asociado a misiones de alta responsabilidad política, como fue, en el curso de ese mismo año, la presidencia de la delegación marroquí que asistió en Nueva Delhi a la cumbre de los no alineados y la que se desplazó a Addis Abeba para la reunión de jefes de Estado de la Organización para la Unidad Africana.

Sidi Mohamed tiene residencia propia y cumple un papel destacado en el protocolo, como es el de recibir y despedir a los jefes de Estado extranjeros visitantes. Está considerado el número dos del sistema y cuando acceda al trono se convertirá en el decimosexto representante de la dinastía alauí, con el nombre de Mohamed VI.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de junio de 1986