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Enfrentamientos entre hinchas barcelonistas y vecinos de El Cabanyal, en Valencia, en la vuelta en tren a Barcelona

Seguidores del FC Barcelona que se habían desplazado a Sevilla para asistir al partido final de la Copa de Europa entre su club y el Steaua de Bucarest se enfrentaron ayer con vecinos, a su paso por la Comunidad Valenciana. Se produjeron innumerables agresiones a personas y bienes durante el regreso de los aficionados en nueve trenes especiales, con unas 11.000 personas. Los incidentes revistieron especial importancia en el barrio de El Cabanyal, en la ciudad de Valencia, donde poco después de las tres de la tarde se accionó la alarma de uno de los trenes, que quedó parado en una zona densamente poblada.

Las agresiones generaron una batalla campal entre hinchas barcelonistas y vecinos, que intercambiaron pedradas y golpes. Resultaron heridas varias personas y no fue practicada ninguna detención, pese a la presencia de la policía y a que fueron presentadas varias denuncias en una comisaría cercana.Los sucesos se iniciaron en La Encina, último pueblo, de la provincia de Albacete en dirección a Valencia, al paso del primer convoy, alrededor de las nueve de la mañana. Desde una de las unidades, según la versión facilitada por la Delegación del Gobierno, fueron lanzadas piedras que provocaron la rotura de cristales en la caseta del guardaagujas. El lanzamiento de todo tipo de objetos desde el tren -ceniceros, tazas de inodoros, botellas, piedras tomadas de las vías- continuó al paso del convoy por diversas estaciones.

Alrededor de las once de la mañana, mientras las unidades SA-300 y SB,-300 estaban paradas en una estación cercana a Valencia, jóvenes barcelonistas arrojaron piedras contra una calle adornada con banderas valencianas (las cuatro barras con una franja azul). La agresión fue repelida. El intercambio de pedradas se reprodujo entre: ocupantes del tren y operarios, de Renfe que trabajaban en un taller cercano.

Los incidentes más graves ocurrieron al paso por Valencia de las últimas unidades especialmente fletadas para reintegrar a los barcelonistas a. la capital catalana. A las 15.01, ocupantes de la unidad SA-310 accionaron ala altura de la barriada de El Cabanyal el sistema de alarma. La frenada dejó al tren en una zona llamada neutra, en la que, durante unos metros, no existe conexión eléctrica. Sin. poder continuar su marcha, el convoy permaneció parado varios minutos.

Durante ese tiempo, según numerosos testimonios de los vecinos, jóvenes hinchas descendieron de los vagones que ocupaban e insultaron y agredieron a varios viandantes y personas que permanecían a la espera de sus trenes respectivos. Algunos hinchas lograron incluso acceder a viviendas del contorno. Entre 500 y 1.000 vecinos de la barriada y ocupantes del tren iniciaron una auténtica batalla campal que ocasionó heridas a numerosas personas. La niña Josefa Blas, de 14 años, sufrió fractura de brazo.

Numerosas piedras

Las agresiones por ambas partes no cesaron hasta que el tren pudo reanudar su marcha, poco después de que hiciera acto de presencia un reducido número de policías nacionales. Numerosos vehículos y cristales de las viviendas resultaron dañados por las piedras, munición inagotable de la que los trenes estaban repletos.En la comisaría de la zona fueron presentadas cinco denuncias contra los viajeros y una contra vecinos de la zona y se retuvo a un menor de edad de la localidad, que posteriormente fue puesto en libertad. Fuentes oficiosas de la Delegación. del Gobierno en Valencia anunciaron que a las 14.30 horas se recibió en la Jefatura de Policía de Valencia una llamada anónima que anunciaba que iba a haber "jaleo" en la calle de Ibiza, inmediata a la zona en la que poco después se produjeron los incidentes, lo que se interpretó como que la concentración de personas que batallaron contra los hinchas barcelonistas no fue casual. Para mañana, grupos anticatalanistas han convocado en Valencia una manifestación "en defensa de la lengua y personalidad valencianas" diferenciadas de las catalanas. Las mismas fuentes señalaron que en las cercanías de la estación de El Cabanyal había sido visto, alrededor de las 15.15 horas, Vicente González Lizondo, secretario general de Unión Valenciana, el principal partido convocante de la mencionada manifestación. Lizondo aseguró que "no había nada preparado, pues en caso contrario se habría generado una gran tragedia".

Pese a que el convoy reanudó su marcha poco después de las 16 horas, un nutrido grupo de vecinos de la barriada permanecieron en las cercanías de la estación y apedrearon dos convoyes que cubren el servicio habitual entre Valencia y Barcelona, uno de ellos procedente de Sevilla.

Durante todo el recorrido entre Valencia y Tortosa, ocupantes de los trenes especiales si guieron protagonizando incidentes. En Puçol, 18 kilómetros al norte de Valencia, desde el tren en marcha fueron lanzadas pie dras que hirieron a un muchacho que esperaba que fueran levantadas las barreras del paso a nivel. En todas las estaciones, las personas que esperaban tomar el tren fueron invitadas a refugiarse en las salas de espera. En Castellón se repitió el lanzamiento de objetos contra la estación.

Fuentes de la IV Zona de Renfe manifestaron que habían avisado a la V zona, con sede en Tortosa, para que tomara medidas. Las mismas fuentes anunciaron que a la llegada de los convoyes a Barcelona se efectuaría una evaluación de los cuantiosos daños sufridos por las nueve unidades.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de mayo de 1986

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