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GOLPE TERRORISTA EN MADRID

Cinco guardias civiles muertos y cuatro heridos graves en Madrid al estallar un coche bomba con 20 kilos de Goma 2

La policía considera a ETA Militar autora del atentado con coche bomba registrado ayer en Madrid, que ha costado la vida a cinco guardias civiles y producido heridas graves a otras ocho personas, cuatro de ellas civiles. El atentado se produce cuatro días después de que el Gobierno acordara anticipar las elecciones legislativas y horas antes de que representantes del PNV y de Herri Batasuna se sentaran a negociar la paz en Euskadi. Veinticuatro horas antes, los ministros del Interior de los Gobiernos europeos habían acordado en La Haya adoptar medidas comunes contra el terrorismo. El atentado pudo convertirse en una tragedia de más amplias dimensiones por los efectos causados en la fachada y en las instalaciones de una clínica de maternidad ocupada por 55 mujeres y 60 bebés, que resultaron ilesos.

, Cinco miembros de la Guardia Civil resultaron muertos y cuatro más heridos graves en un atentado terrorista realizado en Madrid presumiblemente por la organización terrorista ETA Militar. El atentado se produjo a las 7.22, en la esquina entre las calles de Juan Bravo y Príncipe de Vergara, al hacer explosión un potente artefacto, compuesto por 20 kilos de Goma 2 y abundante tornillería, colocado en un vehículo, en el momento en que pasaba un Land Rover de la Guardia Civil, en cuyo interior se encontraban nueve miembros de este cuerpo. La explosión afectó a cuatro civiles, que resultaron con heridas leves, y produjo destrozos en seis vehículos y en la fachada y el interior de la clínica de maternidad Nuestra Señora del Rosario.

Pasadas las 7.15, un Land Rover de la Guardia Civil abandonaba la Embajada de Italia en Madrid, situada en la calle de Juan Bravo, con nueve guardias civiles en su interior, tras hacer los relevos en las guardias de diversas representaciones diplomáticas. El recorrido debía finalizar en la representación diplomática de la Unión Soviética, en la calle del Maestro Ripol). Fuentes policiales señalaron que en el momento en que el Land Rover se encontraba a la altura del cruce de las calles de Juan Bravo y Príncipe de Vergara fue alcanzado de lleno, en su lado derecho, por la explosión de un potente artefacto, que se había colocado en un coche aparcado en la acera. El explosivo fue accionado mediante un mando a distancia, por lo que los autores materiales del atentado se podían encontrar a una distancia de entre 150 y 200 metros.La explosión produjo la muerte instantánea de tres guardias civiles, dos de cuyos cadáveres quedaron destrozados y carbonizados en el interior del vehículo, del que salió despedido un tercero. Otro guardia civil fue trasladado al hospital Provincial, donde ingresó cadáver. Un quinto ocupante del coche fue internado en el hospital de la Princesa, "en situación crítica y con salida de masa encefálica", y falleció una hora después, según informaron en el hospital.

La identidad de los cinco fallecidos es la siguiente: Juan Carlos González Rentero, Juan Mateo Pulido, Juan Catón Vázquez, Vicente Javier Domínguez González y Alberto Amancio Alonso Gómez. El coche bomba quedó destrozado hasta tal punto que no se ha podido precisar su marca, aun que presumiblemente se trate de un Seat 124 de color blanco o un Citroën 2 CV. Restos humanos y trozos y piezas del Land Rover se encontraron a más de 60 metros de distancia del lugar de la explosión.

Los otros cuatro ocupantes del Land Rover, que resultaron heridos de gravedad, son: Juan José Esteban Benito, con pronóstico grave; Juan Carlos Acosta Martín Gil, muy grave; José de Robles Ruiz, muy grave, y Jesús Faucha López, grave. Todos ellos, se encuentran internados en el hospital Provincial, excepto José de Robles, que fue trasladado por un hombre joven que conducía un vehículo Ford Escort a la clínica Ruber, donde quedó ingresado. José de Robles, según fuentes de este centro médico, ingresó con una herida en una pierna que prácticamente la desgajaba del tronco, además de heridas de metralla en la cabeza y en el cuerpo.

La explosión afectó a dos vehículos más que circulaban por detrás del Land Rover: un Renault 5, de color blanco y matrícula M-1054-CT, y un taxi, marca Talbot y matrícula M-6884-GU, además de a otros cuatro automóviles más aparcados en las inmediaciones, entre ellos un BMW de color plateado y matrícula turística 1-0-4965 que pudo servir de punto de referencia para el atentado.

Civiles heridos

Cuatro civiles resultaron heridos. Sus identidades son: José Baltasar Suárez Fernández, de 47 años; Antonio Mora Sánchez, de 29 años; Rafael Aranda Martín, de 38 años, y María Luisa Muñoz Urruti, empleada de la funeraria de Madrid. Los dos primeros fueron ingresados en el hospital Provincial y los dos restantes en el hospital de la Princesa. Todos ellos fueron dados de alta a lo largo del día de ayer y sus pronósticos médicos indicaban lesiones leves.

La explosión produjo importantes daños en la fachada de la clínica Nuestra Señora del Rosario, en cuya acera estaba situado el coche bomba. La llanta, de la rueda de respuesto del mismo vehículo, lanzada por la onda expansiva, produjo un boquete de un metro cuadrado en la pared del centro san¡tario y se incrustó en uno de los quirófanos de la planta baja.

El artefacto produjo a su vez desperfectos en el inmueble situado enfrente de la clínica, en el número 25 de la calle de Juan Bravo. Tras el atentado, en el interior del Land Rover, la munición de los guardias civiles produjo pequeñas explosiones como consecuencia del fuego existente.

El explosivo empleado en el atentado fue Goma 2, según los

Cinco guardias civiles muertos y cuatro heridos graves

expertos de los cuerpos de Seguridad, y contenía importantes cantidades de tornillos y tuercas, que actuaron como metralla.Tras la explosión, efectivos de la Policía Municipal se personaron en el lugar de los hechos. A continuación, la Policía Nacional montó un cordón de seguridad y especialistas en explosivos de la Guardia Civil procedieron a extraer muestras de los vehículos afectados para determinar la cantidad de explosivo utilizado. Posteriormente, servicios de bomberos y grúas procedieron a apagar el fuego y retirar los vehículos.

Una hora después de producirse el atentado, una quincena de personas empezó a dar gritos contra el Gobierno y contra ETA y vivas a Antonio Tejero y Jaime Milans del Bosch, condenados por la intentona golpista, del 23-F. Un joven de unos 25 años fue detenido por la policía, acusado por los presentes de haber dado vivas a ETA. El joven, según fuentes policiales, fue trasladado a la Brigada de Información, donde se le practicó un interrogatorio.

En la Dirección General de la Guardia Civil se instaló la capilla ardiente de los fallecidos, que fue visitada por diversas autoridades, entre ellas, el ministro del Interior, José Barrionuevo. Los Reyes, que acababan de llegar a Madrid ole su viaje a Gran Bretaña, se trasladaron pasadas las seis de la tarde a la Dirección General de la Guardia Civil, donde está previsto que: esta mañana se celebre el funeral de cuerpo presente.

A primeras horas de la noche la Dirección General de la Guardia Civil impidió el acceso a la capilla ardiente a unas 200 personas, entre policías nacionales y guardias civiles, todos ellos de paisano, que tarataban de rendir "su último homenaje a los fallecidos", según explicaron, informa Europa Press.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de abril de 1986

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