El 80% de las prostitutas ha sufrido violencia sexual en su familia o en la calle

La prostitución, en opinión de las expertas de la Unesco, no puede considerarse en modo alguno como una profesión, aunque se trate del oficio más viejo del mundo. Las especialistas, procedentes de varios países y presididas por Wasila Tamzali, abordan en Madrid, desde el pasado 18 de marzo, diversas estrategias para combatir la explotación sexual de la mujer, en especial las cuestiones relativas a la prostitución y el proxenetismo. Con frecuencia, según Tamzali, los abusos sexuales se inician en la familia y prosiguen en la calle. Hasta un 80% de las prostitutas ha sufrido esta violencia.Wasila Tamzali subrayó ayer que el principal enemigo de la prostitución es el silencio que se cierne sobre estos temas. Sólo cuando el problema ha llegado a afectar a los niños y al hombre se ha iniciado un debate público sobre esta vieja cuestión. Junto al silencio, la soledad que rodea a las prostitutas es otra de las causas que impide iniciar soluciones al problema.

La brasileña Heleieth Saffiotti señaló que la prostitución era un tema maldito, mucho más grave aún cuando se vincula a la violencia familiar, porque afecta a cuestiones estimadas como sagradas en esta sociedad.

Tanzali señalo asimismo que con frecuencia los abusos sexuales se inician en la familia para des pués sufrirlos en la calle. Esta vio lencia familiar sexual, rodeada de silencio, le recordó a la represen tante de la Unesco los crímenes que se cometieron en los campos de concentración, realizados tam bién en silencio.

Aunque sólo existen datos sobre el incesto en Estados Unidos, Wasila Tainzali estimó qué un 80% de las prostitutas ha sido víc tima de la violencia sexual.

Las expertas se han mostrado contrarias a que se persiga la prostitución "porque ello supondría tratar a las prostitutas como a criminales". En España la prostitución no está tipificada como un delito específico. Por lo mismo, las mujeres reunidas rechazan también que se regule la práctica "porque eso significaría que, en efecto, se les puede explotar".

La presidenta, Wasila Tamzali, destacó, del mismo modo, que "no hay que proteger a estas mujeres, sino ayudarlas a salir". A su juicio, hasta que el movimiento de mujeres empezó a preocuparse del tema eran sólo las instituciones católicas o de caridad las que desarrollaban una labor asistencial, pero sin buscar la solución del problema.

Esclavitud

"La tendencia de los países desarrollados a imponerles unas medidas sanitarias obligatorias o a encerrarlas en casas de citas" no aborda realmente el conflicto, según Wasila Tarrizali. "Es sólo una manera de"proteger a la sociedad, de las enfermedades venéreas". "No es casualidad", enfátizó Tarnzali, "que la Uniesco, en su subcomisión de la esclavitud, incluya la prostitución". No obstante, reconoció que se trata de un problema complejo. "Es un comportamiento social, no individual. Tiene que quedar muy claro que no luchamos contra la prostituta, sino contra la prostitución", dijo.En la misma línea de argumentación, la marroquí Fátima Hall apuntó que "no existen soluciones milagrosas" para luchar contra la explotación sexual "porque es una lucha en la que a la primera que se condena es a la prostituta".

Pese a que las expertas no se han reunido en calidad de representantes de sus respectivos países, elaborarán unas conclusiones finales que entregarán al director general de la Unesco.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0020, 20 de marzo de 1986.

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