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"Que el Señor esté contigo, José María"

Unos tímidos aplausos y alguna frase de aliento acompañaron los pasos de Ruiz-Mateos desde la puerta del juzgado de delitos monetarios hasta el automóvil que había de conducirle nuevamente hasta la prisión de Alcalá-Meco. Un hombre de mediana edad, con chaqueta de cuero, le aconsejaba resignación cristiana, resignación cristiana", apoyado por un anciano que, en voz baja, repetía: "Eso, eso, resignación". Y una mujer de unos 60 años gritaba: "Que el Señor esté contigo, José María".Una escasa docena de personas y numerosos periodistas acudieron a mediodía de ayer a presenciar el acto previo a la excarcelación del ex presidente del holding Rumasa.

El aire triunfador que Ruiz-Mateos mostraba a su salida de las dependencias judiciales contrastaba con su gesto de precupación cuando, al filo de la una de la tarde, bajaba del automóvil gris que le había traído desde la prisión. Ahora, tras abandonar el juzgado, los dedos del empresario jerezano dibujaban la V de la victoria.

Poco después de las doce de la mañana, Ruiz-Mateos había sido conducido desde la prisión hasta el juzgado de delitos monetarios. la coincidencia de que casi a la misma hora el ministro de Justicia, Fernando Ledesma, visitara con su colega sueco el centro experimental de jóvenes situado enfrente de la prisión de alta seguridad de Alcalá-Meco hizo correr el rumor que el propio ministro español había acudido a presenciar la excarcelación.

Los apoyos al ex presidente de Rumasa tendrán hoy su máxima expresión en Jerez, con una manifestación, ya autorizada por el Gobierno Civil, a la que los organizadores esperan una asistencia de 20.000 personas. Rodríguez Solís, uno de los fundadores del club ruiz-mateísta, afirmó que el acto no perseguía fines políticos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de enero de 1986