Perros ante san Antón.
La tradicional bendición de animales, con motivo de la festividad de san Antón, se efectuó ayer por la mañana en la parroquia de la congregación religiosa de las Madres Benedictinas, en la calle de Hortaleza de Madrid. Un sacerdote escolapio impartió la bendición con el ritual con que se viene realizando desde 1931: "Reciba, Señor, tu bendición este animal, con la cual sea salvo en el cuerpo y, por intercesión de san Antonio Abad, se vea libre de todo mal, por Jesucrito Nuestro Señor. Amén". La mayoría de los animales llevados por sus dueños a cumplir con esta constumbre, que data del siglo XVIII, durante el reinado de Fernando VI, fueron perros y gatos. Los animales domésticos han desplazado el protagonismo que, en tiempos aún no lejanos, ostentaban en esta procesión las caballerías.


























































