ASTURIAS

Fallece uno de los rescatados del 'Luchana' y prosigue la búsqueda de tres desaparecidos

El hundimiento del carguero Luchana, ocurrido a seis millas del puerto de Avilés el miércoles por la tarde, ha agravado la amenaza de una marea negra en las costas asturianas, al sumarse al accidente del Castillo de Salas, que encalló el sábado. Parte del carbón almacenado en las bodegas de este buque comenzaba ayer a desprenderse al mar. El rescate de los náufragos del Luchana, tres de los cuales permanecían desaparecidos anoche, ha dado lugar a que se hayan reproducido las críticas por los escasos medios disponibles. El contramaestre del Luchana falleció ayer en el hospital de la Seguridad Social de Avilés.

Gracias a la mejoría del tiempo en el litoral, numerosas embarcaciones acudieron ayer a la zona del siniestro del Luchana en un intento de rescatar a los tres náufragos: José Luis Urrutia, Fernando Iglesias y José García. El carguero se partió en dos a consecuencia de un golpe de mar cuando trataba de fondear a la espera de atracar en el puerto de Avilés. El Luchana, que transportaba 13.500 toneladas de mineral de hierro desde Almería con destino a Ensidesa, tardó siete minutos en hundirse.La rápida acción de varios pesqueros y de un mercante evitó que el número de víctimas fuera mayor. En el momento del suceso se hallaban en el barco 29 personas; dos de ellas, esposas de sendos marineros.

El contramaestre del buque propiedad de la Naviera Bilbaína, falleció por ahogamiento horas después de ser internado en el hospital de Avilés. Se trata de Abel Santiago Prior, de 43 años. Junto con él fueron internados, y se encontraban anoche en la unidad de vigilancia intensiva, Genoveva Gutiérrez, esposa del jefe de máquinas, que es uno de los desaparecidos, y el marinero Manuel Crespo Santiago, los dos con síntomas de ahogamiento. Algunos de los marineros que lograron salvarse comentaron ayer que los desaparecidos -el jefe de máquinas y sus dos oficiales- habrán quedado atrapados en la sala en la que desarrollaban su trabajo, por la rapidez del hundimiento. Pese a ello, toda la flota pesquera con base en Avilés, varios remolcadores, un helicóptero, una avioneta y otras embarcaciones rastrearon durante todo el día de ayer la zona del siniestro sin resultados positivos.

El jefe de flota de Naviera Bilbaína, Félix Carral, felicitó ayer a la tripulación por "la rapidez, pericia y valentía de las que hicieron gala en el hundimiento". Carral se quejó de la falta de ayuda oficial, que no existe o llega siempre tarde". El jefe de flota también se quejó de lo vetusto de la actual flota mercante española. El Luchana había sido botado en 1963.

También Javier Targhetta, presidente de la empresa nacional Elcano, propietaria del Castillo de Salas, elogió ayer la actuación del capitán y los tripulantes del bulkarrier encallado desde el pasado sábado frente a la playa de Gijón y que se partió en dos en la mañana del miércoles. Targhetta descartó cualquier fallo humano en el accidente. Por otra parte, varios marineros alabaron la actuación del capitán del buque, Aníbal Carrillo, que organizó rápidamente la evacuación el miércoles.

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