Secuestrado en las afueras de Bilbao un directivo del Athlétic

Juan Pedro Guzmán Uribe, de 43 años, casado y con tres hijos, directivo del Athlétic de Bilbao, fue secuestrado en la tarde de ayer cuando salía del restaurante Jan-Toki. Guzmán Uribe acababa de tomar parte en un partido de futbito entre periodistas y directivos del club vasco en las instalaciones deportivas de Santa María de Lezama, situadas a 18 kilómetros de la capital vizcaína, según informó anoche el Gobierno Civil de Vizcaya. El secuestrado pertenece a una importante familia de empresarios vascos. Asimismo ETA asesinó ayer a un ex guardia civil en la localidad guipuzcoana de Lasarte.

El directivo secuestrado, Juan Pedro Guzmán, fue abordado, según un testigo presencial, por tres individuos que, a cara descubierta y pistola en mano, le obligaron a introducirse en la parte trasera de su propio vehículo y posteriormente huyeron en dirección a Derio, cerca de Bilbao.El secuestro se produjo cuando Juan Pedro Guzmán salía del restaurante Jan-Toki, a 100 metros de las instalaciones deportivas del Athlétic de Bilbao en Santa María de Lezama, después de una comida de hermandad entre técnicos, directivos del club rojiblanco y periodistas deportivos. Según informa Efe, Guzmán había sido amenazado por ETA Militar.

Según un testigo presencial, tres jóvenes armados con pistolas abordaron al directivo cuando trataba de introducirse en su coche, un Audi 100 matrícula de Bilbao. Juan Pedro Guzmán ofreció resistencia, pero finalmente fue reducido por los desconocidos, que le introdujeron en la parte trasera, del vehículo, huyendo posteriormente en dirección a Derio, cerca de Bilbao.

Por otra parte, un comando de la organización terrorista ETA Militar asesinó en la mañana de ayer en Lasarte (Guipúzcoa) al ex guardia civil Alejandro Sáenz Sánchez, actualmente jefe de vigilantes de la factoría Michelín de esa localidad guipuzcoana. El fallecido, que había prestado sus servicios en la Guardia Civil durante 13 años, en Barcelona y el País Vasco, fue asesinado cuando se dirigía a pie a la fábrica en su último día de trabajo, ya que se había acogido, junto con otros 93 empleados, a la propuesta de jubilación anticipada. El ex guardia civil, de 58 años, estaba casado y era padre de un hijo.

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