Las explotaciones de minerales a cielo abierto deberán obtener licencia municipal

Una sentencia de la Audiencia de Valladolid ha reconocido la necesidad de obtener licencia municipal para realizar la explotación de minerales a cielo abierto. Este dictamen es consecuencia del recurso interpuesto por la Sociedad Española de Talcos contra el Ayuntamiento de Puebla de Lillo (León), cuyas autoridades exigieron a la compañía que solicitara un permiso municipal para las labores de destierre en los montes de utilidad pública. La firma Ibérica de Talcos, SA, inició un recurso por las mismas razones. Ambas sociedades han sido denunciadas por verter residuos en los ríos de la zona.

La reciente sentencia expone que tanto el reglamento de disciplina urbanística como la ley del Suelo someten a licencia todos los movimientos de tierras que modifiquen la fisonomía del paisaje e incidan en la distribución del suelo, según fuentes municipales.En este sentido, se señala que los ayuntamientos son competentes tanto para exigir licencias municipales como para suspender las obras que se realicen sin ellas. Puebla de Lillo, con alrededor de 900 habitantes -aproximadamente 80 personas están empleadas en estas empresas-, produce en su término municipal el 70% del talco (silicato de magnesio) español, según datos de UGT.

Las empresas que explotan la zona, la Sociedad Española de Talcos, SA, e Ibérica de Talcos, SA, destinan su producción básicamente a la industria del papel (50%), y la cerámica (15%).

En cuanto a las exportaciones, más del 50% se dirige a la República Federal de Alemania (RFA) y al Reino Unido, según el último informe elaborado por UGT a finales del pasado año. En esa fecha, la alcaldía de Puebla de Lillo requirió a ambas empresas la licencia municipal para proseguir con las explotaciones del mineral no metálico en los montes de utilidad pública, por considerar que "la degradación del medio ambiente era tremenda", según Blanca Rodríguez, secretaria del Ayuntamiento.

Medio ambiente

Los trabajos de destierre, que cuentan con el permiso de la jefatura de provincial de Montes e Industria, según las mismas fuentes, estropean de manera importante los pastos de alta montaña, de los que viven gran parte de la población.No obstante la intención de la alcaldía no es prohibir estas labores, sino "hacer cumplir el pago de las tasas elaboradas por el ayuntamiento hace. varios años y que ascienden a cinco pesetas por metro cúbico de tierra removida".

Para el director de la Sociedad Española de Talcos, Germán Jimeno, que no descarta un posible acuerdo con el alcalde, la sentencia "no es firme, ya que está recurrida ante el Tribunal Supremo".

El mismo sentir se trasluce de las palabras de Gabriel Barthe, director de la empresa Ibérica de Talcos, SA. Entre las dos sociedades se alcanza una producción en la zona próxima a las 40.000 toneladas anuales de mineral, según fuentes empresariales.

El fallo de la Audiencia Provincial de Valladolid, uno de los primeros que señalan la competencia de los ayuntamientos en esta materia puede hacer cambiar el sistema seguido en la actualidad por numerosas empresas carboneras de la provincia para conseguir la explotación de yacimientos de carbón a cielo abierto.

Varios municipios de la zona, entre ellos Villablino y Fabero se han opuesto, con distintos resultados a esta forma de extraer el mineral primero por la "esquilmación paulatina de sus montes", y por considerar que supone una pérdida de "numerosos puestos de trabajo en el interior de las minas".

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