González asegura que decidirá unilateralmente reducir las tropas norteamericanas si fracasa la negociación

El presidente del Gobierno, Felipe González, aseguró ayer que la reducción de tropas norteamericanas en España se producirá mediante negociación con Estados Unidos; "y si no", precisó, "porque mi Gobierno lo decidirá". González se mostró seguro de ganar el referéndum sobre la permanencia en la Alianza Atlántica, "porque se va a dar una prueba importante de madurez de los ciudadanos". También informó que el Gobierno hará "una campaña específica para el referéndum" sobre la OTAN, que tendrá una duración de entre 7 y 20 días, siguiendo los preceptos legales.

González, en unas declaraciones en los pasillos de las Cortes, se refirió a la inminente reanudación de negociaciones con Estados Unidos para la reducción de tropas en España, negociaciones que se desarrollarán los próximos días 9 y 10 diciembre. Tras hablar de la necesidad de proceder a "un ajuste", porque el actual acuerdo con EE UU tiene su origen en 1953 y se ha quedado obsoleto, y porque España está ahora comprometida en la seguridad multilateral de Occidente, el presidente del Gobierno dijo tajantemente que esta reducción de tropas "está asegurada". "Les puedo asegurar por anticipado una cosa, y no la quiero decir gratuitamente: esa reducción se producirá negociadamente; y si no, porque mi Gobierno lo decidirá".Los primeros acuerdos hispano-norteamericanos fueron firmados en 1953. El actual convenio entre España y EE UU fue suscrito el 2 de julio de 1982 -sustituyó al tratado que estuvo vigente hasta dos meses antes- y tiene validez hasta el año 1988.

Felipe González, abordado ayer por los informadores en los pasillos del Congreso de los Diputados, aprovechó la ocasión para reiterar que celebrará el referéndum. El presidente se mostró seguró "de que se va a ganar. Porque estoy convencido de estar defendiendo los intereses de España", dijo. Admitió, no obstante, que "todavía hay ciudadanos que no han percibido hasta el último extremo la situación en la que estamos", y recordó que España lleva ya "casi cuatro años en la Alianza". Luego, repitió su propuesta de permanencia en la organización atlántica contenida en el decálogo formulado en octubre del pasado año, y resaltó: "Estoy ofreciendo un paquete de cosas que es el que más responde a los intereses nacionales".

El presidente atacó las posiciones de la derecha y de la izquierda cuando critican al Gobierno en cuestiones de seguridad exterior. A la izquierda, porque "hay gente que dice que está a favor del referéndum y, sin embargo, no querrá que se cumpla la ley", refiriéndose probablemente al carácter consultivo que tienen las consultas populares, según prevé la ley orgánica del referéndum de 1980. Con respecto a la oposición, conservadora y centrista, que criticó el que se haya aplazado hasta enero el debate parlamentario sobre seguridad exterior, que había quedado definitivamente fijado para diciembre, González dijo que "cualquier persona responsable" vería que enero es mejor mes para realizar este debate, porque primero se debe "acabar la tarea frente al ingreso en la CEE y celebrar las reuniones internacionales pendientes".

'Baza negociadora'

"Además", agregó, "tenemos que hacer coincidir la fecha del debate con la elaboración de la pregunta del referéndum, con el pronunciamiento del Parlamento sobre la misma y con el decreto del Gobierno para convocar la consulta". Sin embargo , reconoció que la oposición "tiene cierta razón" para hacer acusaciones de incumplimiento, a la vista de los aplazamientos que ha sufrido el citado debate.

La baza negociadora frente a EE UU, tras una polémica que afectó incluso al carácter de los contactos con Washington (negociación, decían fuentes españolas, frente a simples conversaciones en el lenguaje de la parte estadounidense), es, sin duda, la que quiere esgrimir González en el debate parlamentario de enero (el presidente habló de "finales" de ese mes para realizar el debate). También esgrimirá la baza del ingreso formal en la CEE.

Pero, además, Felipe González deberá hacer frente, el próximo día 21, a la reunión del comité federal del PSOE, que estará dedicada casi monográficamente a los problemas de seguridad general, y a la OTAN muy en particular. El comité, que fue aplazado respecto de su convocatoria inicial (los días 7 y 8 de diciembre), deberá aprobar el documento sobre paz y seguridad en España, elaborado por una comisión específica de 16 personas.

Este documento expresará por primera vez la posición oficial de los socialistas en materia de seguridad desde la celebración del 30º congreso del partido, hace casi un año. Su texto fue modificado sustancialmente el pasado mes de octubre por la comisión ejecutiva federal del PSOE, que lo consideró "excesivamente entusiasta" en su atlantismo, según admitió un dirigente socialista. En su reunión de la semana próxima, la ejecutiva federal volverá a examinar el documento y, en su caso, a aprobarlo (en su día se dijo oficialmente que había sido ya aprobado "con algunas enmiendas"), antes de que sea votado por el comité federal.

Los 20 integrantes de la corriente crítica Izquierda Socialista que pertenecen al comité federal se reunirán el próximo domingo para estudiar su posición ante esta reunión del comité federal, la primera que se celebra desde el mes de junio; entonces se excluyeron específicamente del orden del día los temas internacionales "para ser abordados más adelante". Se espera que, en su intervención en el Club Siglo XXI, el próximo lunes, el secretario de organización del PSOE, Txiqui Benegas, anticipe las líneas maestras del reelaborado documento.

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