José María García Alonso sustituye a Raimundo Ortega al frente del Tesoro
El Consejo de Ministros decidió ayer el nombramiento de José María García Alonso, hasta ahora director general de Seguros, como nuevo director general del Tesoro y Política Financiera en sustitución de Raimundo Ortega. Éste pasará a desempeñar el cargo de director general del Banco de España, tras la reordenación del organigrama del banco emisor.José María García Alonso, que ha llevado a cabo el proceso de saneamiento del sector de entidades aseguradoras procediendo a la liquidación ordenada de un buen número de ellas que se encontraban en situación crítica, fue antes subdirector general de Política Financiera, puesto desde el que controló la puesta en marcha de la reforma del mercado hipotecario y estableció mecanismos de supervisión y ordenación para las emisiones de renta fija en los mercados interiores de capitales.
La sustitución de Raimundo Ortega al frente de la dirección general del Tesoro y Política Financiera representa uno de los cambios más significativos de la actual Administración, dada la importancia que esta dirección ha adquirido en los últimos años, no sólo por la concentración de tareas al sumarse el control de las emisiones financieras en el mercado interior y el exterior, sino también por el papel preponderante que ha tenido la financiación ortodoxa del déficit público en los últimos ejercicios y, por tanto, el papel del Tesoro.
La reforma financiera llevada a cabo desde 1982, con la irrupción de los pagarés del Tesoro como elemento fundamental de la financiación del déficit y la ruptura de la práctica de alcanzar acuerdos con las instituciones financieras para negociar los tipos de interés de las emisiones de deuda pública, son algunos de los elementos que definen el papel del Tesoro.
Al margen de lograr una financiación mejor y más barata del déficit público, también ha jugado un papel sustancial en el anterior Gobierno socialista ya que, en la práctica, cualquier decisión de relativa importancia que se tuviera que tomar contaba con un informe, que en muchos casos era preceptivo, de dicha dirección.


























































