Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Felipe González no respondió a cinco citaciones del juez

Felipe González no respondió a ninguno de los cuatro escritos que le envió eljuez Jesús Ernesto Pérez y Morate para que informara quién había interpuesto las demandas de desahucio contra María Luz del Ríncón Pérez y Luis Ignacio Martínez Barbadillo, finalmente desahuciados por falta de pago de los locales comerciales que explotaban en el edificio adquirido en Madrid como sede central del PSOE.Los escritos del juez fueron enviados en mayo y diciembre de 1982 y en enero y noviembre de 1983, y todos ellos pretendían aclarar, según explicaba el juez en su escrito enviado el 17 de noviembre de 1983, la contradicción de que, según comunicó el PSOE al magistrado el 6 de marzo de 1982, las demandas de desahucio fueron planteadas por Jorge Viñuales Aturia, anterior propietario del inmueble, rnientras en los juzgados de distrito números 10 y 11 de Madrid figuraba que las demandas habían sido presentadas por el PSOE.

El dato solicitado por el juez también fue recabado por el fiscal, y de la importan Icia del mismo para los hechos se habla en el propio auto del Tribunal Supremo -exculpatorio para Felipe González y otros miembros del Gobierno-, en el que textualmente se dice: "Antes de aceptar la competencia (del Supremo para juzgar a los presuntos implicados) era preciso averiguar la persona o personas" que presentaron las demandas de desahucio. En el auto, el Supremo agrega que debe seguir investigándose ese hecho, "y, a la vista del resultado, sería el momento de dictaminar sobre la competencia y sobre la existencia o no de hechos delictivos".

El juez volvió a requerir el dato al PSOE tras el auto del Supremo, pero tampoco recibió respuesta. Por otro lado, el Supremo dice en su auto que el Juzgado de Primera Instancia número cinco de Madrid ya dictó sentencia, en relación con el interdicto presentado por Martínez Barbadillo, para que éste recuperase su negocio, por lo que entiende que no hay delito alguno entre las personalidades supuestamente implicadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de agosto de 1985