Sangre en el estadio
Las incursiones de los hooligans en los estadios deportivos de la Europa continental habían dejado huellas dramáticas. ( ... ) Pero lo ocurrido ayer en Bruselas antes de empezar el encuentro entre el Liverpool y el Juventus colma ya la paciencia de todos. No se puede entrar en un estadio con exceso de alcohol en el cuerpo, botellas y barras en las manos, buscando bronca. Insistimos en que ni siquiera había empezado el partido cuando unos británicos seguidores del Liverpool agredieron a los italianos seguidores del Juventus, y al intentar escapar éstos y derribar una valla que les aprisionaba, se produjo el desastre: decenas de muertos, centenares de heridos. Una trágica vergüenza.Los desmanes de los seguidores de los equipos británicos preocupan hace tiempo a las autoridades en las islas. Se han propuesto las más drásticas medidas. Se ha pensado en enrejados eléctricos para proteger el campo; la federación de fútbol se resiste a reconocer la brutalidad habitual de los que no buscan deporte, ni siquiera juego, sino guerra, violencia física, agresión (...)
30 de mayo


























































