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ANDALUCÍA

Un joven de Granada se confiesa autor de la muerte de su sobrina de 4 años

El joven Enrique Sánchez Madrid, de 22 años de edad, se ha confesado autor de la muerte de la niña María Isabel Fernández Sánchez, de cuatro años, cuyo cadáver fue encontrado el pasado domingo por la mañana en el pozo de una finca abandonada en la localidad granadina de Huétor Santillán. La niña había desaparecido el viernes anterior.

El presunto homicida es tío segundo de la víctima y se encontraba desde el domingo, junto con su hermano Anastasio, en las dependencias de la comandancia de la Guardia Civil de Granada, adonde había acudido "voluntariamente", según la Guardia Civil, para prestar declaración. La confesión de Enrique Sánchez se ha producido después de que las pruebas aportadas por un equipo de huellas y dactiloscopia evidenciaran su participación en los hechos.Según su declaración, dada a conocer por la Guardia Civil, y que se produjo "espontáneamente", el presunto homicida llevó a la niña hasta la finca de Santa Ana, propiedad de Jacinto Rega y que se encuentra deshabitada, donde parece ser que intentó violarla, y al no conseguirlo, quizá sin querer en el forcejeo la menor sufrió un golpe en la cabeza y quedó inconsciente.

Entonces Enrique, tal vez asustado y creyendo que la niña había muerto, levantó la tapa del pozo de la finca y la arrojó a su interior. Regresó luego a a su casa como si nada hubiera sucedido.

Las sospechas de los vecinos se dirigieron desde el principio hacia Enrique y hacia su hermano Anastasio, de 27 años, si bien posteriormente quedó demostrado que éste último no tuvo relación alguna con el suceso.

Las sospechas estuvieron motivadas por el hecho de que los perros policía especialmente traídos desde Sevilla para colaborar en las tareas de búsqueda habían perdido la pista, en reiteradas ocasiones, en la casa de Enrique y Anastasio. Ambos habían participado, con el resto de los vecinos, en las tareas de rastreo del municipio en busca de la niña desaparecida. La confesión de Enrique pone fin a dos días de incertidumbre y recelos en Huétor Santillán, un pequeño pueblo de 1.400 habitantes situado a 14 kilómetros de Granada.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 30 de mayo de 1985