CATÁSTROFE EN LA BAHÍA DE ALGECIRAS

El Ayuntamiento de San Roque estudiaba el traslado de la población cercana a la refinería

El accidente ocurrido en la refinería Gibraltar, de San Roque, ha puesto sobre el tapete el problema de la seguridad de la población en sus dos núcleos más cercanos: Puente Mayorga y Guadarranque. Sin embargo, el problema venía siendo actualidad en los los días, antes de ocurrir la catástrofe, ya que el Ayuntamiento sanroqueño estudiaba en el proyecto de Plan General de Ordenación Urbana el traslado de la población.

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Compuestos por 2.800 habitantes, los núcleos de Puente Mayorga y la barriada de La Colonia son prácticamente una prolongación de la refinería, y sus instalaciones colindan con las viviendas unifamiliares, construidas en su mayoría por los propios vecinos.Muchas generaciones han crecido en la zona sobreviviendo a la sombra de Gibraltar, adonde diariamente se trasladaban muchos de sus hombres a trabajar. Con la llegada de la refinería, hace 19 años, y el posterior cierre de la verja, la barriada pasó a depender en su mayor parte de esta industria, que creció junto a ella.

Guadarranque, algo más alejada de la refinería pero situada en pleno corazón del complejo petroquímico, junto a la recién instalada térmica de carbón, cuenta con unos 300 habitantes, que en su mayor porcentaje continúan la tradición pesquera que han conocido desde muchas generaciones, hasta remontarse a la época de los fenicios. Aproximadamente un 10% de su población vive de los restaurantes situados a las orillas del río que da nombre a la zona, y cerca de 30 padres de familia se encuentran en paro, lo que fue origen de una movilización recientemente Con su alcalde pedáneo, Jesús Fernández Gavilán, al frente, di versos vecinos efectuaron una sentada para pedir empleo en las industrias colindantes, que tanta contaminación dejan en su entorno. Pudieron conseguir cinco puestos de trabajo, pero las pro testas no han cesado, y tan sólo hace unos días dicho alcalde pedáneo enviaba un escrito al alcalde de San Roque, Eduardo López Gil, quejándose de los últimos vertidos registrados en la bahía. Entre ellos, el originado por la rotura de una manguera en el pantalán de la refinería. Se derramaron aproximadamente 10.000 litros de combustible.

También allí hubo pánico en la mañana del domingo, al igual que en Puente Mayorga, cuando la onda expansiva hizo saltar cristales de las casas y aparecieron las grandes llamas. Días antes, el arquitecto director del Plan General de Ordenación Urbana de San Roque, Luis Blanco, declaraba que temía que ocurriera en esta zona algo parecido a las tragedias de Bhopal en la India o en las cercanías de la capital de México.

El hecho de que estos núcleos estén a menos de dos kilómetros del complejo industrial químico incumple la normativa vigente en materia de actividades molestas e insalubres. Deberían desaparecer estos núcleos tan cercanos, en opinión del equipo redactor del planeamiento urbanístico, y así se lo van a contar a los vecinos afectados, para darles participación en este planeamiento.

Por lo pronto, está en proyecto la realización de 60 viviendas en el núcleo urbano de San Roque para ser destinadas a habitantes de esta zona. Los ayuntamientos quieren implicar a la Junta de Andalucía y a las industrias, y el presidente autonómico, José Rodríguez de la Borbolla, ya manifestaba ayer su opinión favorable.

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