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La familia del taxista asesinado en Bermeo niega que fuera un confidente

PATXO UNZUETA, Juan José Uriarte Orúe, un taxista de 41 años, padre de cuatro hijos, fue asesinado la noche del viernes al sábado en las inmediaciones de la localidad vizcaína de Bermeo. Familiares y vecinos de la víctima desmintieron enérgicamente la afirmación de un portavoz de la organización terrorista ETA que, al indicar el lugar donde se encontraba el cuerpo del taxista asesinado, se refirió a él como confidente de la policía.

Tres hombres y una mujer podrían ser los autores del asesinato. Un compañero de la víctima dijo que sobre las ocho de la tarde del viernes estaba sentado con Uriarte en el vehículo de éste cuando cuatro personas, tres hombres y una mujer, requirieron sus servicios. La hija mayor del asesinado se encontró sobre esa misma hora con su padre, quien circulaba por Bermeo con el taxi ocupado por un número de personas que no pudo precisar.

El cuerpo sin vida de Juan José Uriarte fue hallado, a primera hora de la madrugada de ayer. Previamente, un comunicante que se identificó como miembro de ETA había indicado telefónicamente a la delegación en Bilbao de la Asociación de Ayuda en Carretera -en la que se recibieron dos llamadas, la primera de ellas a las 22.45 horas del viernes- y al servicio policial del 091, el lugar donde, dijo textualmente el comunicante, "hemos dejado tieso a un chivato".

Juan José Uriarte se encontraba tendido en el suelo y presentaba cuatro impactos de bala, uno de ellos, mortal de necesidad, en la cabeza. En el lugar fueron hallados cuatro casquillos de munición marca SF calibre 77.

Miembros de la Guardia Civil desplazados a la zona tras haber sido alertados por la Asociación de Ayuda en Carretera debieron adoptar precauciones especiales en su labor de rastreo, ante la posibilidad de que pudiera tratarse de una trampa destinada a los propios agentes.

El taxista asesinado fue visto por última vez hacia las 17.00 horas del viernes, en su puesto habitual de la parada de taxis de Bermeo, localidad en que vivía y trabajaba. La hipótesis considerada ayer más probable apuntaba la posibilidad de que los agresores requirieran los servicios profesionales del taxista en la misma parada de Bermeo, obligándole luego, una vez en la carretera, a desviarse hacia la pista forestal en que le asesinarían.

En la primera reacción hecha pública ayer tras conocerse el atentado, el secretario general de los socialistas vizcaínos, Ricardo García Damborenea, realizó un llamaniento a la colaboración ciudadana contra el terrorismo en general y contra los autores del asesinato del taxista, en particular. "Es seguro", dijo Damborenea, "que alguien tiene que haber visto algo, y si no se decide a denunciarlo, su actitud será, en primer lugar, insensata, porque la próxima víctima puede ser él mismo. A Juan José Uriarte le ha asesinado ETA porque sí, porque no les gustaba, como en tantas otras ocasiones".

El taxista asesinado había nacido en la localidad vizcaína de Gamiz-Fica, contaba 41 años, estaba casado y era padre de cuatro hijos. Antes de dedicarse el negocio del taxi, actividad que ejercía desde hace unos dos años, regentó un pequeño bar.

Poco después de conocerse la noticia, un grupo de familiares y vecinos de Juan José Uriarte hicieron pública, a través de una emisora local de radio, una declaración en la que niegan cualquier actividad del taxista ajena a su profesión: "Ni ha sido nunca chivato, ni ha traficado con drogas, ni ha ten¡dojamás nada que ocultar. Esto es un asesinato total.

Quienes le han matado se han equivocado, pero ahora ¿quién repone el error, quién le devolverá la vida?".

Por otra parte, ETA Militar asumió ayer la responsabilidad del atentado registrado el pasado jueves en Basauri, y en el que un cabo de la policía nacional perdió la vida, sufriendo heridas de diversa consideración varios agentes más. Se mantiene el pronóstico de gravedad para tres de los cuatro heridos que están hospitalizados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de mayo de 1985