La feria que queremos
J. V., Los cuatro primeros festejos de la feria de San Isidro han ofrecido gran espectáculo, porque había toro. El toro de casta, en su integridad física; eso es lo único que exige la afición. Si los toreros, luego, están bien o mal, esa es otra cuestión.
Pero aún en este aspecto la feria lleva buen rumbo, porque todas las tardes hubo actuaciones notables de los espadas o incluso importantes triunfos, como los de Esplá, Espartaco y Carmelo.
Esa es la feria que queremos. Y si cuando transcurría mediocre o mala por culpa de la invalidez o sospechosa falta de agresividad del ganado se responsabilizaba con razón al empresario, Manuel Chopera, con la misma razón es debido reconocerle ahora su acierto al elegir y cuidar las reses. El toro da la medida de la autenticidad de la corrida, y cuando aquella se produce, es siempre un gran espectáculo. Si la feria continúa así, será la mejor que haya habido en muchos años.


























































