La situación económica en Francia
El Gobierno trabaja esta semana con una febril inquietud. Los resultados económicos que serán anunciados, ¿van a contradecir su fachada de optimismo?. Mitterrand, Fabius y Bérégovoy hacen apuestas oratorias para convencer a la opinión pública de las bondades de su política. Toda ocasión es buena para afirmar que la situación mejora y que la reconstrucción está en marcha. Saben que se aproxima el momento en que el electorado se pronunciará sobre el estado de las cuentas, y que ningún modo de escrutinio paralizará el movimiento de descontento provocado por el fracaso económico. Ahora bien, las estadísticas son una excusa para la autosatisfacción del Gobierno.Philippe Vasseur
15 de abril


























































