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CIENCIA

Problemas en la puesta en órbita de uno de los satélites que portaba el 'Discovery'

cabo Cañaveral

El transbordador espacial norteamericano Discovery prosigue sin novedad su misión de cinco días de duración, iniciada el pasado viernes tras varios retrasos sobre la fecha prevista. Sin embargo, el segundo satélite que portaba puede haberse perdido al no funcionar correctamente el motor que debía impulsarle a su órbita definitiva tras ser dejado en el espacio ayer por el transbordador. Si no se consigue corregir este fallo, el incidente puede significar un nuevo fracaso para la NASA, ya que la puesta en órbita de los dos satélites era el objetivo principal de la misión.

En febrero de 1984 se perdieron otros dos satélites -posteriormente recuperados durante otro vuelo del transbordador- por la misma causa. La noticia ha llevado la preocupación a la base de Cabo Cañaveral, donde pocas horas después de la partida del Discovery llegó el Atlantis, cuarta unidad del transbordador, que efectuará su primer vuelo el próximo mes de septiembre. Mientras despegaba el Discovery, los técnicos iniciaban los preparativos para la siguiente misión, que será llevada a cabo por el Challenger a partir del próximo 29 de abril. La tripulación de la nave dejó en el espacio a última hora del viernes el satélite canadiense Telesal, con el que no hubo problemas.

Ayer hizo lo mismo con el Leasat Syncom IV-3, destinado al Departamento de Defensa de Estados Unidos, en el que no funcionó, según las primeras informaciones, el motor auxiliar que debía imulsarle a la órbita definitiva, a 36.000 kilómetros sobre el Ecuador.

El Leasat es el tercero de una serie de cuatro satélites que serán alquilados por el Departamento de Defensa para sustituir a otros ya anticuados, con el objetivo de facilitar las comunicaciones entre barcos y aviones. Otro quinto satélite permanecerá como reserva en tierra para el caso de que se estropeara alguno de los que funcionan en el espacio.

El satélite canadiense puesto en órbita el pasado viernes es el último de una serie de tres iguales. Cada uno de ellos está provisto de 16 repetidores, por cada uno de los cuales se pueden retransmitir dos señales simultáneas de televisión, con inclusión de sonido y control de circuitos, lo cual permitirá la emisión de 32 programas televisivos. Los dos satélites anteriores lanzados al espacio están siendo utilizados para el servicio de televisión, programas educativos y conferencias telefónicas.

Los dos satélites fueron dejados en el espacio mediante una técnica que recibe el nombre de frisbee, ya que se les imprime un movimiento de rotación sobre su eje que los estabiliza al ser soltados. Posteriormente, un cohete de una sola fase los impulsa hasta la órbita deseada.

Laconismo senatorial

Tras la puesta en órbita de los dos satélites indicados, los cosmonautas del Discovery iniciaron una amplia gama de experimentos científicos, en su mayoría médicos. Desde pocas horas después del lanzamiento funciona con normalidad el sistema de electroforesis de flujo continuo que va a bordo por cuenta de la compañía McDonnell Douglas, y que pretende ensayar la fabricación de sustancias de interés farmacéutico. El senador Jake Garn, que forma parte de la tripulación del Discovery, sólo había hablado hasta ayer unas pocas palabras en las comunicaciones con el control terrestre, lo que ha llevado a los periodistas de Estados Unidos a afirmar que ha batido el récord de laconismo de un político norteamericano. El centro de control ha señalado, sin embargo, que la función del senador en la tripulación como especialista de carga hace innecesaria una mayor comunicación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de abril de 1985