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Escándalo en el Ulster ante un supuesto acuerdo entre Londres y Dublín

LondresLa caldera política de Irlanda del Norte ha vuelto a entrar en ebullición tras la publicación por un dominical londinense de un informe en el que se pretendía que un acuerdo entre Londres y Dublín sobre el problema del Ulster era inminente. El informe ha suscitado las iras de los representantes de la mayoría protestante de la provincia y ha sido objeto de vehementes negativas por parte de los Gobiernos británico e irlandés.

Según el Mail on Sunday, edición dominical del Dady Mail, las conversaciones secretas que vienen manteniendo regularmente, a nivel de ministros y funcionarios especializados, los Gobiernos de Londres y Dublín habían producido un acuerdo marco, en virtud del cual una solución a la crisis del Ulster estaba en puertas.

El plan, de acuerdo con el periódico, contempla el establecimiento de un Parlamento mixto británico-irlandés, compuesto por representantes de la Cámara de los Comunes y de la Dail (Cámara baja) irlandesa; el establecimiento de una Asamblea de Irlanda del Norte, en donde la minoría católica tendría garantizados sus derechos, y un mando conjunto para las operaciones antiterroristas. A cambio de esas concesiones, y siempre según el periódico, Irlanda aceptaría la soberanía del Reino Unido sobre el Ulster y renunciaría a la reunificación política de la isla. Se trataría, en resumen, de establecer una especie de dominio conjunto entre Londres y Dublín sobre la provincia parecido al establecido en 1974, y que fracasó ante la intransigencia de la mayoría protestante a aceptar cualquier forma de colaboración con la República de Irlanda.

Niegan veracidad

Los portavoces oficiales de los dos Gobiernos se han apresurado a negar toda veracidad a la información del Mail on Sunday. Para Dublín, se trata de "una especie totalmente especulativa", mientras que, para Londres, "echar demasiados huevos al flan es algo que no ayuda a nadie". Sin embargo, a pesar de esas negativas, parece que algo está cociéndose entre bastidores. El primer ministro irlandés, Garrett Fitzgerald, en una conferencia pronunciada el viernes en Londres, se refirió a "una nueva estructura política" en el Ulster que sea capaz de albergar a las dos comunidades, y el secretario de Estado británico para Irlanda del Norte, Douglas Hurd, manifestó el domingo, antes de iniciar una gira de 10 días a Estados Unidos, que el "diálogo entre los dos países continuaba".El pasado viernes, Hurd y el secretario del Foreign Office, sir Geoffrey Howe, se reunieron en Dublín con altos funcionarios del Gobierno irlandés, y la primera ministra, Margaret Thatcher, tiene prevista una reunión privada a finales de esta semana en Bruselas con Fitzgerald aprovechando la cumbre comunitaria.

Entre tanto, Estados Unidos parece dispuesto a facilitar un programa extraordinario de ayuda económica al Ulster siempre que Londres y Dublín realicen avances en el plano político. Las intenciones norteamericanas fueron reveladas en Irlanda la pasada semana durante una visita de congresistas.

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