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Fotonoticia:

Disueltos sin contemplaciones.

La policía filipina, usando porras, gases lacrimógenos y chorros de agua a presión, dispersó ayer en Manila a un centenar de trabajadores en huelga, la mayoría mujeres, que formaban un piquete ante las puertas de unos grandes almacenes en el barrio de negocios de Makati. La mayoría de los 1.300 empleados de los grandes almacenes siguió los incidentes desde el interior del edificio, frotándose los ojos por las molestias causadas por los gases lanzados por las fuerzas del orden de Manila, ciudad en la que no pasa día sin que se produzcan enfrentamientos con la policía.

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