El piloto, único causante del accidente aéreo de Mejorada del Campo

Tulio Fernández Mora, comandante del jumbo de la compañía colombiana Avianca que se estrelló el 27 de noviembre de 1983 en Mejorada del Campo (Madrid), es considerado el único causante del siniestro, según el informe de 84 páginas y cuatro anexos elaborado por la comisión oficial investigadora del accidente. En el siniestro fallecieron 181 pasajeros y se salvaron 11."La causa del accidente fue que el comandante, sin tener conocimiento preciso de su posición, se dirigió a interceptar el ILS (Instrumental Landing System o haz de señales electrónicas que marcan el camino que deben seguir los aviones para aterrizar) con una trayectoria incorrecta, sin iniciar la maniobra de aproximación instrumental publicada, descendiendo por debajo de todos los márgenes de seguridad del área, hasta colisionar con el terreno". Ésta es la frase única y textual que aparece bajo el epígrafe de Causa.

El documento, presentado aye en Torrejón (Madrid) por el presi dente y el secretario de la comisión investigadora, señala entre los "factores contribuyentes" al si niestro que el controlador de Paracuellos del Jararna que estuvo en contacto con el jumbo, José Antonio Carbonell, "no mantuvo una correcta observación de la pantalla de radar" y además no pronunció la frase "servicio radar terminado" al traspasar el control de la aeronave a la torre de Barajas.

En el informe se recogen diversos errores de la tripulación. El más importante es el cometido por el copiloto, el colombiano Eduardo Ramírez Roa, quien, al consultar la altura mínima de seguridad a la que debían acercarse a Madrid dictó la cifra de 2.382 pies (721 metros), cuando la altura mínima señalada en la carta de aproximación a Madrid es de 3.282 pies (985 metros).

La comisión ha comprobado que ni el comandante ni el copiloto habían ingerido sustancias tóxicas en las horas anteriores al vuelo, pero, en cambio, en el cuerpo del ingeniero de vuelo se encontraron restos de un producto llamado Medozepán, empleado como componente en los tranquilizantes.

El 35% de las víctimas del accidente falleció por efectos del fuego. Un 30%, por politraumatismos, y el resto, "por una acción combinada de incapacidad producida por traumatismos y aspiración de gases tóxicos".

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* Este artículo apareció en la edición impresa del 0012, 12 de marzo de 1985.