Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Pleno de la Audiencia de Barcelona no admite la dimisión del juez del 'caso Banca Catalana'

El Pleno de la Audiencia Territorial de Barcelona acordó ayer, por 28 votos contra 10, no admitir la dimisión -planteada como solicitud de ser relevado del caso Banca Catalana- del magistrado Ignacio de Lecea como instructor del tema. El Pleno considera que los motivos alegados oficialmente por el juez son insuficientes. De Lecea, que había planteado su postura como irrevocable, manifestó ayer que "no pensaba rebelarse" y que acataría la decisión, aunque señaló que deseaba conocer el texto literal del acuerdo antes de tomar ninguna decisión personal. Sus palabras han determinado que en los medios jurídicos no se considere todavía zanjado el conflicto, a la espera de la reacción del juez ante el texto literal denegatorio.A la una del mediodía de ayer se reunió el Pleno de la Audiencia Territorial de Barcelona para examinar el escrito presentado por Ignacio de Lecea solicitando abandonar el caso Banca Catalana, una dimisión que había sido congelada durante 24 horas por el presidente de la Audiencia, Cesáreo Rodríguez Aguilera. En la sesión de ayer, que duró tres cuartos de hora, un sector de la magistratura propugnó aceptar la solicitud de relevo y nombrar un nuevo juez instructor, mientras otro defendió que el magistrado tenía la obliga ción de seguir en su cargo.

Los jueces que votaron a favor de aceptar la dimisión lo hicieron según información recogida por este diario, por considerar que esta era la única fórmula válida para cerrar un conflicto real existente. Esta tesis fue defendida por 10 magistrados, un número que casi coincide con el de los jueces que votaron el pasado 8 de marzo a favor de que se otorgara a De Lecea una moción de confianza, después de que el Pleno decidiera archivar, sin estudiarlas, sus quejas por lo que consideraba que había sido una modificación de su papel en la instrucción de la causa.

Se mantiene la confianza

Al comunicar la decisión, Cesáreo Rodríguez Aguilera aprovechó su reaparición como informador oficial de lo tratado por el Pleno para desmentir "ciertas expresiones" de los medios de comunicación. Afirmó que De Lecea no había presentado la dimisión sino que simplemente había pedido el relevo. Sobre las razones dadas por el juez instructor para dejar el caso, señaló que el Pleno no había retirado la confianza puesta en Ignacio de Lecea.Rodríguez Aguilera aseguró que la única razón de la "petición de relevo" era la recogida en el escrito oficial cursado por el magistrado, que sólo aludía a una "disminución importante de confianza" por parte del Pleno. Con esta fórmula el presidente de la Audiencia desautorizó las declaraciones hechas por el propio juez instructor a la Prensa, según las cuales había decidido dimitir por una serie de motivos jurídicos y sociales que se habían acumulado en los últimos meses, entre los que se encontraba la "pérdida de la confianza que un día le otorgó el Pleno y la pérdida de confianza de la opinión pública".

Rodríguez Aguilera soslayó pronunciarse sobre la situación jurídica en que queda el magistrado y aseguró tajantemente que el instructor del caso continúa siendo Ignacio de Lecea, aunque reconoció que cabe la posibilidad de que éste alegue en el futuro otros motivos para pedir su cese. En medios jurídicos se señala que, al no estar previsto legalmente que el instructor de una causa plantee su dimisión por discrepancia con un organismo superior, no cabía más salida que la dictada ayer, aunque el conflicto no haya quedado cerrado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 13 de marzo de 1985