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Aplazada la adjudicación de las bodegas Paternina

La comisión asesora para la reprivatización de las empresas de Rumasa, reunida durante la tarde de ayer, decidió pedir nuevas precisiones a los ofertantes por las bodegas Paternina antes de concretar una propuesta sobre su adjudicación definitiva.La comisión solicitará hoy mismo a los licitantes que especifiquen si están dispuestos a desligar la oferta que han realizado del resultado final que arroje la auditoría que se está realizando de Paternina. Los miembros de la comisión pretenden de este modo evitar que en caso de que la auditoría demuestre que el activo de Paternina es menor que el que suponen los candidatos a su adquisición, haya que deducir esa diferencia de la cantidad ofertada. Una vez que se hayan realizado estas nuevas precisiones que se solicitan, la comisión reprivatizadora volverá a reunirse y emitirá una opinión definitiva.

La comisión estudió, por otra parte, la adjudicación de las empresas de Rumasa Embutidos Moncayo, Laboratorios Hubber, Grupo Herraiz, Mercapiel y Covivienda. La decisión adoptada por la comisión será elevada, previsiblemente, al Consejo de Ministros de la próxima semana.

A la reunión de ayer llegaban como candidatos para la adjudicación de Paternina el bodeguero y empresario riojano Marcos Eguizábal Ramírez, a quien ya le fueron vendidas con anterioridad las bodegas Lan y Franco-Españolas. Eguizábal compite en la recta final con los grupos Savin, Ibérica, Pérez Pernia, Pedro Rovira, y un grupo vasco.

Marcos Eguizábal está dispuesto a pagar 90 millones de pesetas por las acciones de Patemina; asumirá la totalidad del pasivo de la sociedad, cifrado en casi 2.400 millones de pesetas, y se hará cargo de la deuda bancaria -906 millones de pesetas-, comprometiéndose a pagarla en 5 años, al 8% de interés.

El grupo Ibérica, encabezado por el empresario Mario Caprile, ex presidente de Femsa, es la mejor oferta en términos de pago de las acciones, por las que ofrece hasta 500 millones de pesetas, pero su compromiso para hacer frente a la deuda bancaria es bastante inferior. Savin, por su parte, esta dispuesto a pagar 250 millones por las acciones, pero propone pagar el pasivo bancario en 8 años y sin intereses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 29 de enero de 1985