Padres de alumnos de un colegio gijonés se oponen a la entrada de niños portugueses
Un sector mayoritario de los vecinos y padres de alumnos del poblado de Lloreda, en el barrio gijonés de Tremañes, se niega a que sus hijos compartan en el futuro un mismo colegio público con los niños portugueses y gitanos acogidos actualmente al centro escolar de Maravillas, próximo a una barriada de chabolas situada también en Tremañes.
En un escrito que han dirigido al presidente del Gobierno español, Felipe González, y a otros altos cargos de la Administración autonómica, la asociación de padres de alumnos del colegio de Lloreda, que alberga actualmetne a casi 500 escolares, indica que "son las personas inadaptadas las que deben incorporarse a la sociedad, y no al revés", según manifestó a EL PAIS el presidente de la asociación. En el barrio de Tremañes existen dos centros escolares públicos -los citados de Lloreda y Maravillas- que atienden a una población estudiantil próxima a los 700 alumnos. Ante el mal estado que presentan los edificios que albergan ambos colegios, tanto el Ayuntamiento, de mayoría socialista, como la dirección provincial de Educación, sostienen que la solución mejor es la construcción de un nuevo centro, con un total de 24 unidades, ubicado en un punto intermedio del barrio.
Amenazas
En este nuevo colegio, que según las previsiones estará terminado para el verano de 1986, se integrarían los niños procedentes del poblado de Lloreda con los de Maravillas, en su mayoría hijos de chabolistas portugueses y gitanos.Sin embargo, el sector mayoritario de la asociación de padres rechaza tajantemente esta medida, mientras que otra parte de la asociación antepone la continuidad del nuevo colegio en el poblado de Lloreda al problema de la integración de todos los escolares del barrio.
Entretanto, numerosos padres han anunciado que, en caso de llevarse a cabo los planes del Ayuntamiento, matricularán a sus hijos en otros centros públicos de Gijón.


























































