Descubierta un operación secreta para asentar en Israel a miles de judíos negros

Israel ha organizado un puente aéreo para acoger a varios miles de judíos negros etíopes, procedentes de Sudán, rescatados en un espectacular puente aéreo que se ha mantenido en secreto hasta que ayer el diario independiente israelí Yédiot Aaronot lo descubrió. Los judíos etíopes huyen del hambre y la guerra que azotan las aldeas de las que proceden, en la zona de Mudhat, de la región norteña de Gondar.La censura militar israelí prohibió la divulgación de detalles sobre la denominada operación Moisés, pero se ha sabido que se realizó a través de Sudán, país miembro de la Liga Árabe, ya que Etiopía no tiene relaciones diplomáticas con Israel desde hace 10 años, coincidiendo con el acceso al poder del régimen marxista etíope que hoy dirige Mengistu Haile Marián.

La ayuda financiera para costear la operación, que algunos denominan alfombra mágica 2, ha sido brindada por la comunidad judía estadounidense.

Funcionarios israelíes consultados sobre la llegada de los 12.000 judíos procedentes de la provincia septentrional etíope de Gondar en los últimos años reconocieron que la operación de inmigración ha sido uno de los secretos más costosos y mejor guardados de la reciente historia de Israel.

Cese anunciado

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Yehuda Dominitz, director de inmigración de la agencia judía que ha dirigido la operación, el hombre que rompió el secreto en una entrevista concedida a la Prensa, será destituido de su cargo, según anunció Chalm Aron, jefe de la agencia. Sin embargo, el propio Dominitz dijo que no abandonaría su puesto.

La mayor parte de los judíos etíopes sufre los efectos de la desnutrición, posee una cultura primitiva que les ha hecho admirarse cuando por primera vez en sus vidas han descubierto la luz eléctrica, los automóviles o el sistema bancario.

Akiva Levinsky, presidente en funciones de la Organización Mundial Sionista, dijo que la instalación en Israel de cada uno de los recién llegados ha costado al erario público unos 25.000 dólares (unos 4.350.000 pesetas).

"Nosotros damos la bienvenida a los recién llegados, a pesar de nuestros serios problemas económicos", señaló Akiva Levinsky.

Moshe Gilboa, representante del Ministerio de Asuntos Exteriores, dijo que los tremendos esfuerzos desplegados para repatriar a los judíos negros etíopes "demuestran lo cruel e incorrecta que resulta la frase que iguala al sionismo y al racismo". Gilboa se refería a una resolución adoptada por las Naciones Unidas en la cual se igualaba el sionismo con el racismo.

Levinsky afirmó que permanecen aún en Etiopía entre 12.000 y 13.000 judíos negros a los que se llama falachas, de quienes se cree que son descendientes de una de las 12 tribus de Israel. Agregó que espera que la publicación oficial de la inmigración de los falachas no tenga desagradables repercusiones. Con ello hacía referencia a algunas muestras de hostilidad observadas en el país de acogida.

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