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La reprivatización de las empresas de Rumasa

La comisión asesora aplaza hasta el lunes la adjudicación de Galerías Preciados

La comisión asesora para la reprivatización de las acciones y participaciones del grupo Rumasa, reunida ayer en Madrid durante varias horas, decidió a primeras horas de la madrugada de hoy aplazar su acuerdo sobre la adjudicación de Galerías Preciados hasta el próximo lunes, día 3, "en vista de la complejidad de la opción a adoptar".

La reunión, que se inició a las siete de la tarde en la nueva sede de Rumasa, se suspendió en torno a la diez de la noche, para ser continuada en un restaurante de lujo madrileño, ya con la asistencia del ministro de Economía y Hacienda, Miguel Boyer. A las dos de la madrugada de hoy no había sido adoptada una decisión definitiva, que queda postergada para la reunión que se iniciará a las cinco de la tarde del lunes próximo.Lo acontecido ayer supone un cambio fundamental en las expectativas de adjudicación. En efecto, el grupo que a priori partía como favorito, dada su potencialidad financiera, el venezolano encabezado por Gustavo Cisneros, parece haber perdido terreno de forma clara ante la opción del grupo colombiano de Juan Roca. Fuentes sin confirmar señalaron que el aplazamiento supone, de hecho, una victoria del grupo Roca, a quien se le habrían pedido garantías adicionales, de aquí al lunes, que éste no tendrá grandes dificultades en presentar.

La comisión asesora para la reprivatización, presidida por el director general del Patrimonio, Javier Moral, estuvo estudiando durante toda la tarde las dos ofertas que competían por la cadena de grandes almacenes del holding expropiado.

Al parecer, la oferta de Roca presenta mejores condiciones que la del grupo venezolano, funda mentalmente porque se compro mete a asumir una cifra significativa del importante pasivo acumula do por Galerías Preciados, asumción que podría superar los 5.000 millones de pesetas, y llegar incluso hasta los 7.000 millones. Roca, que cuenta con los avales bancarios exigidos, no los presentó en su oferta por considerar que esta cuestión debía formalizarse en un momento posterior.

El suspense duró ayer hasta última hora, empezando porque la reunión de la comisión comenzó casi dos horas después de la hora inicialmente señalada. En Marqués de Villamagna, número 6, sede de la gerencia estatal de Rumasa desde que se vendió el edificio del Paseo de Recoletos, flotaba a las siete de la tarde de ayer el ambiente de las grandes ocasiones, sazonado, además, con unas gotas de incertidumbre.

En efecto, según todas las fuentes consultadas, a la reunión se llegó con las espadas en alto, sin que la adjudicación de Galerías se hubiera decantado por ninguna de las dos opciones en liza.

Una igualdad bastante sorprendente, según los conocedores del potencial de cada uno de los dos grupos en cuestión. De hecho, el que comanda Gustavo Cisneros, que hace poco adquirió los almacenes Sears Roebuck en Venezuela, tenía en principio bastante más envergadura que el liderado por Juan Roca, pero en su contra tal vez juega su relativa bisoñez en el negocio de los grandes almacenes. Por el contrario, la familia Roca ha pujado con todo su expertise de años al frente de la Sociedad Andina de Grandes Almacenes.

El poder de Cisneros

Está claro, de cualquier forma, que Roca no cuenta con el respaldo financiero del grupo Cisneros, aunque parece que no va a tener problemas en presentar los avales bancarios que se le exigen. Juan Roca es un hombre formado empresarialmente en la cadena Sears Roebuck. Cuando éstos decidieron retirarse de América del Sur, le ofrecieron las tiendas a su ejecutivo, que se quedó con las de Colombia, Perú y Ecuador.

A pesar de la difícil situación económica de la región, con sus negativos efectos sobre el consumo privado, Juan Roca ha logrado multiplicar por cinco el volumen de ventas de la Sociedad Andina de Grandes Almacenes, metiendo en rentabilidad a la cadena. Juan Roca, en torno a los 60 años, es descrito como un "Pepín Fernández a la colombiana, un hombre que lleva en la sangre el negocio de la venta en grandes superficies".

Para los que conocen la vida empresarial en Venezuela y Colombia, la adjudicación de Galerías no debería tener, sin embargo, más que un nombre: Gustavo Cisneros. En efecto, la improvisación es palabra que no parece figurar en el diccionario particular de Gustavo Cisneros. Este joven empresario, cuya edad ronda los 37 años, absolutamente poderoso e influyente en Venezuela a todos los niveles, mantiene sin embargo un notable low profile en la vida pública venezolana. A pesar de la cadena de automercados CADA, de las plantas embotelladoras de Pepsi y Coca Cola, del canal 4 de Venevisión -el de mayor audiencia de Venezuela-, de su agencia de publicidad, entre otros muchos negocios que abarcan cerca de 200 empresas -en algunas de ellas asociado a la familia Rockefeller- que dan trabajo a cerca de 35.000 personas, Gustavo Cisneros es casi un desconocido para el gran público venezolano.

Gustavo, casado con una Felps, otra de las fortunas multimillonarias de Vanezuela, con la que tiene dos hijos, es descrito como un hombre que "vive a bordo de su jet privado, que dispone en su país de varios helicópteros y que suele llevar más escolta que el presidente de la República

¿Quién ha soplado al oido de Cisneros la existencia de Rumasa y de unos almacenes llamados Galerías Preciados?. "Gustavo Cisneros ha estado siempre ligado a España. Su canal de televisión, Venevisión, emitió en su día el programa de TVE 300 millones porque adora España". Gustavo Cisneros se ha acercado a Galerías con todas sus consecuencias. "Yo quiero Galerías porque tengo plena confianza en el futuro del país, en su Rey y en su Gobierno". Gustavo, descrito como fundamentalmente apolítico, es íntimo del expresidente Carlos Andrés Pérez y es también muy amigo del Felipe González. Pero "una cosa es la amistad y otra los negocios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de noviembre de 1984