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Kárate contra inseguridad ciudadana

El karate es el deporte de moda entre las mujeres. El aumento de su práctica viene propiciado, según la federación y los responsables de los gimnasios, para contrarrestar posibles atracos callejeros. Según el censo del año pasado, hay 11.136 mujeres que practican karate.Maestros de este deporte defienden la práctica del karate ante la del yudo porque, «a diferencia de éste, no deforma la silueta de la mujer y su aplicación es más directa en caso de apuro. Con una patada o un puñetazo, el asunto queda resuelto". Cinco meses es un período razonable para poder poner en práctica las enseñanzas recibidas.

El 15% de las mujeres que llegan al gimnasio para aprender a defenderse con un ataque fulminante deja el karate antes de los tres meses porque llega con una idea equivocada de lo que es este deporte. Creen que unas semanas pueden ser suficientes para aprender la técnica de combate. Las que se quedan van pasando por las distintas categorías, reconocidas por los colores de cinturones, que indican su grado de maestría, hasta que, dos años después, se enfrentan con el desafío del máximo nivel, el negro. Entonces hay otro porcentaje de alumnas que da por terminadas sus clases porque el examen supone un escalón muy superior por el elevado nivel técnico que se exige.

El yudo, que tiene 44.066 practicantes femeninos, es un deporte que, como olímpico, tiene unos ideales distintos a los del karate. Según Luis Báguena, presidente de la federación, "su finalidad no es aplicable a la defensa personal".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de noviembre de 1984