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COMUNIDAD VALENCIANA

Una pareja enterró en el jardín a sus dos hijos, muertos por desnutrición

La Guardia Civil ha descubierto los cadáveres de dos niños enterrados por sus padres en el huerto de su casa de campo en Montserrat (Valencia). Los dos fallecidos -una niña y un bebé- murieron, presuntamente, por falta de alimentos. Los padres vivían en un chalé de nombre Luz radiante y saludaban con un cartel en su fachada que decía: "sed bienvenidos a la luz radiante". Su extraña actuación tiene origen en prácticas naturistas, y el matrimonio fue investigado por la Guardia Civil a raíz de la denuncia de un vecino sorprendido por la larga ausencia de los pequeños.

La pareja, integrada por un hombre de 53 años y su compañera, de 29 -sus nombres no han sido facilitados- está acusada de presuntos delitos de inhumación ilegal y de omisión del deber de socorro. Estos hechos fueron presuntamente cometidos con los dos niños, uno de ellos recién nacido, durante 10 años de convivencia en la casa de campo de Montserrat. El municipio se encuentra situado en el interior, a unos 30 kilómetros de Valencia.Las sospechas de la vecindad llevaron a la casa a la Guardia Civil, que obtuvo la confesión de la madre después de intentar esconderse en el aljibe para no ser descubierta. Durante el interrogatorio, y por el impacto emocional de la situación, confesó haber enterrado, con la ayuda de su compañero, el pasado mes de agosto, a un bebé de tres meses que murió por presunta falta de alimentación adecuada a su edad y por ausencia de asistencia médica.

Este último extremo queda justificado por la oposición de la pareja al uso de fármacos. Puestos a disposición judicial, la investigación avanzó para conocer el paradero de otra hija, Amor, que ahora tendría cuatro años. Sus padres habían respondido a las preguntas de los vecinos con respuestas evasivas, tales como que se encontraba en Valencia con su hermana para criarla más adecuadamente. Sin embargo, a la Guardia Civil manifestaron haber tirado el cuerpo sin vida en un contenedor de basura al fallecer la pequeña sin auxilio médico. Posteriormente modificaron la declaración por la versión real de que había sido enterrada, como el bebé, en la huerta de la casa campestre, donde ha sido hallado el cadáver.

La pareja se alimentaba de los productos naturales cultivados en su campo. Había sido vista en Valencia en alguna ocasión vendiendo libros de régimen naturista. Él está casado, con hijos, que viven en Francia. El Juzgado de Instrucción número 3 practica las diligencias para esclarecer completamente el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de noviembre de 1984