El Ayuntamiento de Palma cierra 32 bares 'de alterne'
Un total de 32 bares de alterne han sido cerrados por orden del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, sin mediar advertencia previa y después de remitir a sus propietarios copias de un decreto firmado por el alcalde, Ramon Aguiló, en el que justifica la medida por considerar que en ellos hay "actividades peligrosas para la juventud", y "por atentar contra las buenas costumbres". Un número reducido de prostitutas se concentraron a las tres de la tarde de ayer, jueves, para manifestarse contra estos cierres.
El teniente de alcalde de Sanidad, Ginés Quiñonero, es el promotor de la medida, sobre la que no se facilitó ayer explicación oficial alguna. Requerido por la mayor parte de los medios de información de Palma, Quiñonero respondió que "no tengo nada que explicar".
Un policía municipal motorizado se encargó, el martes por la noche, de repartir las copias del decreto a los 32 establecimientos afectados, ordenando su cierre "antes de 24 horas ( ... ) como consecuencia de realizar actividades que pueden ser inconvenientes o peligrosas para la juventud y atentar gravemente contra las buenas costumbres".
El decreto añade que, en caso de no cumplir la orden, "la actividad en cuestión será clausurada por la Policía Municipal". Ni Quiñonero ni el gabinete de prensa del Ayuntamiento de Palma quisieron facilitar ayer copias del decreto.


























































