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Vecinos de una urbanización acusan a la promotora de modificar las escrituras

Vecinos de la Ciudad Residencial Guadalupe, situada en la carretera de Canillas, de Madrid, acusan a la empresa promotora, Santillana, SA, de "grave alteración de las escrituras públicas, que daña los intereses de varios centenares de compradores de vivienda en la " urbanización". Los vecinos precisan que la promotora ha realizado unlateralmente varios cambios en las escrituras inscritas en el Registro de la Propiedad y en el proyecto de obras.

En función de estas modificaciones se varían los coeficientes de propiedad del suelo de los compradores de las viviendas y se transforma el proyectó de urbanización original, de acuerdo con el cual fueron adquiridos los primeros pisos, para incluir viviendas de protección oficial. El consejero delegado de Santillana, SA, José Miguel González Cano, admite que la reforma de las escrituras "fue un error cuya responsabilidad asumimos y está pendiente de resolución judicial". En cuanto al cambio de proyecto, señala que "es correcto y fue autorizado por la Gerencia de Urbanismo".La urbanización Ciudad Residencial Guadalupe fue promovida por Santillana, SA, con domicilio en la calle de Montesquinza, número 4. El proyecto original constaba de 952 viviendas. El precio de estos pisos, puestos a la venta en 1980, oscilaba entre cinco millones y medio de pesetas y siete millones, según su tamaño, entre 100 y 116 metros cuadrados habitables. El comprador adquiría, además de la vivienda, un coeficiente de propiedad del terreno, proindiviso, de cada una de las 952 partes del suelo de cada una de las parcelas, sobre las que se edificaban 27 bloques de viviendas, y el de zona común.

En este sentido se realizaron las escrituras públicas ante el notario Juan Morán Cuñado con fechas anteriores al 30 de junio de 1980, y así fueron inscritas en el Registro de la Propiedad, tanto las escrituras públicas generales de la urbanización como las de adquisición individual de cada vivienda. Sin embargo, a partir de enero de 1981, los vecinos de la urbanización empezaron a recibir notificaciones del Ayuntamiento, de Madrid para el pago de plusvalías que no eran coincidentes con los coeficientes de participación en la propiedad' de los terrenos fijados en las escrituras.

Sorpresas

Los vecinos investigaron el asunto en el Ayuntamiento de Madrid, donde se les informó que la estimación municipal de las plusvalías se basaba en una escritura pública de "adscripción de participaciones" efectuada ante el notario Juan Morán Cuñado el 16 de julio de 1980 e inscrita en el Registro de la Propiedad número 17 de la capital. La escritura variaba el coeficiente de participación en la propiedad del terreno en relación con las escrituras públicas anteriores, al establecer el reparto en partes iguales para cada bloque.Esta sorpresa se complementó con otra, al recibir los vecinos sus escrituras públicas inscritas en el Registro de la Propiedad pero "sin registrar lo concerniente al coeficiente de propiedad del suelo", según indican los vecinos. Éstos, en principio, optaron por no abonar las plusvalías al Ayutamiento por considerar ilegal la situación, así como por preguntar a Santillana, SA, el significado de aquel cambio. La promotora contestó que se había cometido un error, ya que es legalmente imprescindible la unanímidad dejos vecinos para introducir tal cambio en la escrítura, y que el Registro de la Propiedad así lo acepte.

La promotora indicó, no obstante, que, al haber quedado inscrita la escritura modificada en el Registro de la Propiedad, era preciso el dictamen de un Juez para regular la situación. La unanimidad entre los vecinos no podía conseguirse, ya que el cambio de coeficiente introducido por Santillana, SA, beneficiaba a unos vecinos y perjudicaba a otros. Un grupo de perjudicados inició un pleito, a finales de 1981 que instruye el juzgado número 18 de Madrid y cuya resolución aún no se ha producido. La empresa promotora, según su consejero delegado, José Miguel González-Cano, "mantiene contactos con la junta de la comunidad de vecinos para llegar a una solución".

Entre tanto, la promotora modificó en mayo de 1983 el proyecto inicial de la urbanización, con autorización de la Gerencia Municipal de Urbanismo, con objeto de construir viviendas acogidas a.la categoría de protección oficial, sin elevar la densidad ni el volumen autorizados.

El titular del Registro de la Propiedad número 17 de Madrid ha manifestado que "se estudiará el, asunto". Añadió que "en julio de 1980", fecha en la que se produjo el cambio en las escrituras, con presunto perjuicio para los compradores, "había otro registrador".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 29 de octubre de 1984

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