Kohl asegura que su país no ha olvidado ni acepta la invasión soviética de Afganistán
El canciller de la República Federal de Alemania (RFA), Helmut Kohl, declaró ayer en Islamabad (Pakistán) que su Gobierno no ha olvidado Afganistán y que no tiene intención de aceptar la "invasión" de este país efectuada por la URSS en 1979.
Kohl declaró, al término de su visita a Pakistán -la primera de este tipo realizada por un canciller germanooccidental a este país desde hace 17 años-, que una "solución negociada" del conflicto afgano sólo es posible "si los soviéticos se dan cuenta de que el resto del mundo no acepta su ataque y su invasión de Afganistán".
"Hay que evitar, de todos modos, dar la impresión de que Afganistán es un pequeño país situado detrás de las montañas y del que no se preocupa nadie", añadió Kohl.
El canciller de la República Federal de Alemania manifestó su esperanza de que se produzca una "reactivación de las relaciones internacionales" tras la celebración de las elecciones presidenciales norteamericanas, al subrayar que apoyará "enérgicamente una reanudación de las conversaciones sobre desarme nuclear".
"Sería una ilusión creer que las relaciones interalemanas pueden mejorar" independientemente de una evolución análoga de las relaciones Este-Oeste, añadió.
Kohl, que durante su visita se entrevistó con el jefe de Estado paquistaní, general Zia Ul Haq, manifestó su desacuerdo con la política nuclear desarrollada por el Gobierno de este país.
"Comprendemos perfectamente las intenciones de Pakistán, que desea disponer de una central nuclear para solucionar su déficit energético", dijo, "pero existe el problema de que Pakistán no se halla incluido en el Tratado de No Proliferación Nuclear", añadió Kohl. El canciller germanooccidental sugirió, en este sentido, que Pakistán siga el ejemplo de Egipto, que se ha adherido recientemente a este tratado.


























































