Nicaragua se queda sola en su aceptación del acta de Contadora
Los Gobiernos de Guatemala y Costa Rica han corregido su aceptación inicial del acta de Contadora y, siguiendo los pasos de Estados Unidos, se han sumado a las críticas de Honduras y El Salvador contra el documento de paz para Centroamérica. Nicaragua se queda, pues, sola en su aceptación íntegra y sin condiciones del acta. El Gobierno sandinista cuenta, no obstante, con el apoyo de la Internacional Socialista, que ayer concluyó la reunión de su buró ejecutivo en Río de Janeiro con un documento en el que solicita el apoyo de los Gobiernos de todos los países a los esfuerzos de paz de Contadora. El presidente costarricense, Luis Alberto Monge, aunque se declara inclinado a suscribir el acta, pide antes mecanismos más adecuados para asegurar que quienes la firmen cumplan con todas las consecuencias. El canciller guatemalteco, Fernando Andrade, considera necesarios algunos afinamientos. El ministro de Exteriores hondureño, Edgardo Paz, ha sido mucho más claro y ha declarado que desconfía de Nicaragua "aunque firme el acta". Por último, El Salvador, el país de la zona que recibe más ayuda norteamericana, se ha convertido también en el principal objetor del documento y cree que el acta puede perjudicar sus intereses nacionales. Las criticas de los cuatro Gobiernos centroamericanos -algunos de los cuales habían anuncia do anteriormente su apoyo al acta de Contadora- se producen tras las objeciones planteadas por Estados Unidos. La actitud de Washington fue duramente criticada ayer por México, que, en boca de un alto funcionario de Asuntos Exteriores, llegó a afirmar que la Administración norte americana no acepta la versión actual del acta de Contadora porque ésta "se contrapone a sus intentos de controlar políticamente América Central".
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