El precio del dinero

Las imposiciones a plazo pierden atractivo

El actual abaratamiento del precio del dinero tiene también su reflejo, negativo en este sentido, para aquellos ahorradores que realicen a partir de este momento imposiciones a plazo en los bancos o cajas de ahorro. Rafael Termes, presidente de la AEB, calculó esta futura rebaja en torno al 1,5% o 1,75%.Sin embargo, los ahorradores que cuenten con imposiciones pactadas con anterioridad a unos tipos de interés superiores a los actuales no tienen nada que temer. El banco o caja de ahorros debe respetar el compromiso, a no ser que se dé el caso, muy poco frecuente, de que se haya fijado una cláusula de revisión al alza o a la baja, según la evolución de los tipos.

Aún bastantes entidades crediticias no han cursado las instrucciones pertinentes a sus sucursales. Otras, por el contrario, comenzaron a rebajar un 1% la retribución a estos pasivos a partir del pasado jueves. Esta situación se dio especialmente en aquellos establecimientos que no habían ajustado a la baja sus tipos de interés durante el pasado mes de agosto, adelantándose a los acontecimientos.

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El interés, menos interesado

De esta forma, de un abanico de tipos para una imposición de un millón de pesetas a un año -una cifra que sirve como punto de referencia- que oscilaba entre un 12% y 13,5% hace menos de 45 días, se ha pasado en la actualidad a otro que no se desmarca del 11 % bruto, lo que viene a suponer un 9,63% neto. No hay que olvidar, en este sentido, que las imposiciones a plazo sufren una retención del 18%.

Agravios rurales

Las cifras anteriores están referidas a las grandes ciudades, porque en los núcleos rurales y en las pequeñas ciudades ha sido frecuente en estos tiempos que la retribución no superara un 10%.Aunque hasta este momento las entidades bancarias entregan al Ministerio de Hacienda las retenciones de forma global, se espera que a partir del próximo ejercicio se deban realizar individualmente, por lo que este medio de ahorro disfrutará de una transparencia fiscal absoluta.

Otro inconveniente de este tipo de inversiones deriva de una posible retirada de la cantidad impuesta -o parte de ella- antes del plazo pactado con la entidad crediticia. En este caso, el inversor sufre una penalización que viene a oscilar en tomo al 4% por encima del interés pactado.

Los tipos de interés ofrecidos por otros depósitos bancarios no parece que vayan a sufrir recortes. Por una parte, aunque la retribución para las cuentas corrientes tiene un tope máximo del 1%, lo cierto es que en la actualidad las entidades ofrecen un 0,10%, por lo que es dificil que bajen todavía más.

Las cuentas de ahorro a la vista -tope máximo del 3,75%- ya sufrieron un descenso hace un año y ahora se sitúan en torno al 2,75%. Aquí sí es posible que, a corto plazo, se observe cierta tendencia a la baja.

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