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Los aires vendedores no enfriaron el ambiente

La bolsa continúa sin propósitos de sorprender a nadie. La evolución de la jornada de ayer, por consiguiente, se ajustó bien a las previsiones de la víspera: la aparición de tímidas realizaciones de beneficios originó una leve inflexión a la baja en el índice general, que cedió 11 centésimas en plan simbólico.Las ventas, sin embargo, han tenido su origen en la barandilla, en los asiduos asistentes a la contratación, especialmente de aquellos compradoresa crédito que se habían pasado con sus carteras. Las órdenes de fuera no insistieron en el tema, razón por la cual los retrocesos sufridos por algunos valores han sido de poca consideración. En este sentido, los valores eléctricos han sido los más afectados por las realizaciones, habida cuenta de las importantes ganancias de jornadas anteriores, especialmente en la sesión del pasado miércoles, cuando su índice sectorial se elevó un 6,84%.

El mercado mantiene una actitud compradora, a pesar de estar cercano el fin de semana, ya que los operadores apuestan fuertemente en favor de las expectativas alcistas. En estas condiciones pocos desean desprenderse de valores que deberán recomprar a mayor precio si pretenden volver a ellos en poco tiempo.

Como apoyo a esta actitud, los expertos incidían ayer en qu e dos jornadas consecutivas por encima del récord anterior (141,05%) afianzan las posibilidades de que el mercado se encuentre ante la anunciada subida libre. Nadie es infalible, ni siquiera la técnica de interpretación de gráficos, aunque quizá convenga recordar que su promedio de aciertos se sitúa en el 75%.

Al contrario que las eléctricas, los bancos prosiguieron ayer su ascenso, aunque siempre dentro de la actitud discreta o pr udente que caracteriza a estas instituciones. El dinero se hizo presente para casi todos los componentes del grupo, mientras que los siete grandes presentaban un saldo comprador de 18.495 títulos. Las únicas excepciones a esta regla fueron Bilbao (-2.188 títulos) y Santander (-4.064), aunque no dejaron de ser pura anécdota ante lo que parece ser tina actitud de espera mientras el pacto social se hace realidad, momento en que estos valores repicarán con más alegría, si hay que prestar oídos a las lenguas viperinas.

El tercero de los pesos pesados de la bolsa, Telefónica, prosigue su camino a medio gas, aunque los comentarios sobre su proyectada ampliación encuentran cada vez más eco. Medio en serio o medio en broma, alguien señalaba que la mamá de las matildes espera alcanzar la par potra anunciar la operación, feliz evento que "podría acontecer el próximo miércoles". Luego dicen que no deben gastarse bromas por teléfono... En todo caso, la sociedad repitió ayer cambio, aunque al cierre se presentaron algunas órdenes de compra a 95.

El dinero, por otra parte, va llegando a la bolsa con más fluidez, y anteayer la contratación ya alcanzó una cifra aceptable: 1.439,1 millones de pesetas efectivas, con unas compras a crédito de 96 millones de pesetas (las ventas sólo totalizaron dos millones de pesetas). Otra prueba de la confianza que tienen los operadores en el futuro. Todo ello permite esperar una continuidad de las realizaciones de beneficios en la última sesión de la tanda semanal, aunque será difícil que el índice general llegue a reflejar a la baja estas ventas.

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