Carmen Linares, 'cantaora' ejemplar
Los Trianeros del Sur, un típico grupo rociero, ni mejor ni peor que la mayoría, abrieron y cerraron el festival flamenco de las fiestas del Carmen en el Puente de Vallecas. Alegraron la noche a un personal no demasiado exigente, típico de estos festejos veraniegos.Lo demás, sí, fue flamenco-flamenco, y, además, de bastante calidad. Al cante estuvieron José Menese y Carmen Linares, los dos acompañados por la guitarra de Perico el del Lunar. Esa guitarra única hoy, casi diría mágica, exquisita, con resonancias de un toque añejo y bellísimo que Perico hace -lo hizo en el Puente de Vallecas- primorosamente.
José Menese fue, una vez más, ese cantaor con garra, importante en la medida en que hace un cante grande de respeto. No hizo concesiones y quizá debió hacerlas, pues el público no era el más adecuado para darle soleares y siguiriyas de tacada. Muy bien cantadas, ciertamente. También la petenera tuvo jondura y grandeza. No fue, en fin, la mejor noche de José Menese, pero estuvo a un nivel muy digno.
Festival flamenco
Cante: Los Trianeros del Sur, José Menese, Carmen Linares. Toque: Perico el del Lunar. Baile: La Tati, con Guadiana y Rafael Fajardo al cante y Diego Losada a la guitarra.Puente de Vallecas, Madrid.
Carmen Linares cuajó una gran actuación. Es una cantaora ejemplar, que progresa constantemente, trabajando los cantes, enriqueciéndolos, desentrañando cada tercio, dando valor a matices que otros dejan inéditos. Últimamente está obteniendo, en los graves sobre todo, calidades bellísimas y delicadas, profundamente flamencas. Tras un cante por malagueñas -La Trini, El Canario-, en que parecía le costaba un tanto encontrarse en plenitud, pasó las bulerías por soleá, donde ya, sí, estuvo en gran cantaora.
Estirpe linarense
Por tarantas alcanzó la perfección; es un estilo que Carmen domina absolutamente, no en vano ambos -la cantaora y el cante- son de estirpe linarense. Por último, hizo esa hermosa secuencia de bambera y fandangos que es habitual en ella; grandes fandangos, de Carbonerillo y el Gloria, a los que recientemente ha añadido el de Palanca.El baile corrió a cargo de la Tati, con acompañamiento de Diego Losada al toque y Guadiana y Rafael Fajardo al cante. La Tati es una bailaora con larga experiencia, y eso se nota. Su talón de Aquiles está en los brazos, mientras con los pies tiene autoridad y dominio, aunque para mi gusto, su forma de hacer sea un tanto mecánica y rutinaria, sin mayor vuelo imaginativo.


























































