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El Banco Internacional de Pagos señala el peligro de una recesión aún más profunda

La recuperación económica actualmente en curso a dar paso a una recesión "aún más profanda y más desestabilizadora que la que actualmente está siendo superada por las naciones desarrolladas", si no se aplican de forma inmediata las medidas correctoras necesarias, advierte el informe anual del Banco Internacional de Pagos (BIP), el banco central de bancos centrales, con ocasión de su asamblea anual, celebrada ayer en Basflea, Suiza.

El Banco Internacional de Pagos (BIP) efectuó ayer una severa crítica a los déficit presupuestarios norteamericanos, a la vez que efectuó un llamamiento para que los Gobiernos occidentales tomen las medidas necesarias para quela recuperación en curso se convierta en un crecimiento estable y duradero. El BIP, que proporciona, servicios bancarios a los diferentes bancos centrales y sirve de foro para la cooperación monetaria internacional, censuró la actual política económica norteamericana, asegurando que conducirá más pronto o más tarde a la desestabilización de la economía mundial.Según esto, Estados Unidos debe "de forma inmediata reducir sensiblemente" su déficit presupuestario, responsable de los altos tipos de interés que desequilibran el crecimiento y acrecientan las dificultades financieras de los países endeudados (560.000 millones de dólares de deuda total, a finales de 1983, para los países en desarrollo no miembros de la OPEP).

Por su parte, Europa debe intentar reducir los costes de las empresas y mejorar la actual tasa de beneficio empresarial. Todos los países industriales deben aplicar el máximo rigor para evitar el recrudecimiento de las tensiones inflacionistas. Los páíses endeudados, por su parte,- especialmente los latinoamericanos, deben realizar «un importante esfuerzo de ajuste interno" de sus economías.

Volviendo a la carga sobre la política económica de la Administración Reagan, el BIP se refiere a los riesgos de la economía 'dominante", señalando"que, por el momento, las consecuencias positivas de la viva reactivación de la coyuntura norteamericana y del importante déficit de la balanza de pagos por cuenta corriente (80.000 millones de dólares a ritmo anual actualmente) han sido más fuertes que el impacto negativo de sus elevados tipos de interés.

No obstante, señala el BIP, la dimensión y el carácter estructural del déficit presupuestario norteamericano tienen múltiples consecuencias: fuerzan al alza los tipos de interés en todo el mundo, contribuyen a la sobrevaloración del dólar, engendran un gigantesco déficit de pagos y pueden, indirectamente, reavivar las tensiones inflacionistas. Esta situación "no puede persistir", según el BIP. Sin una reducción rápida y sensible del deficit norteamericano, las consecuencias sólo pueden ser una serie de "perturbaciones financieras de escala mundial" y probablemente "una importante contracción y desestabilización de la economía mundial". En este sentido, sería deseable una ralentización de la recuperación norteamericana.

El resto de los países industriales debe, en opinión del BIP, poner en marcha políticas que permitan a su propia recuperación alcanzar un nivel de dinamismo suficiente. En concreto, Europa occidental debe evitar la "euroesclerosis". En el viejo continente las inversiones durante los años de prolongada recesión han sido claramente insuficientes, lo que entraña "el envejecimiento masivo del aparato productivo". Europa necesita con urgencia una recuperación del nivel de beneficios de la empresa, de un descenso del precio de la mano de obra en relación al precio del capital, de una mayor flexibilidad en el mercado del trabajo y de un medio ambiente más favorable a las iniciativas empresariales.

Para el BIP, los progresos realizados en años recientes en la lucha contra la inflación "parecen interrumpidos", ya que las tasas recientes se están situando por encima de las previsiones. "Toda reactivación sensible de la inflación comprometería el futuro de la recuperación económica", sostiene el informe del Banco Internacional de Pagos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de junio de 1984

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