La 'cumbre' de Londres
Tal y como ya destacó Margaret Thatcher en el discurso inaugural de la conferencia de los siete grandes, que reunió a los líderes de las naciones occidentales más poderosas de la Tierra, la cumbre de Londres ha servido para constatar que el camino de recuperación económica, caracterizado por los procedimientos del liberalismo, que se adoptó y perfiló el pasado año en la reunión de Williamsburg, está dando sus frutos. En efecto, es digno de consideración que todos estos países, con la sola excepcion de Francia -cuya situación económica es más bien precaria-, están remontando el bache de la crisis por procedimientos conservadores, y con notable éxito.Lamentablemente no se ha obtenido de la conferencia ningún fruto para los países que estamos a continuación en el ranking mundial. Estados Unidos duda -hay dudas que son verdaderos sarcasmos- que el mantenimiento de su alto déficit, con la consiguiente elevación de las tasas de interés, dificulte la recuperación de los países de su entorno, al hurtarles capitales que, lógicamente, se desvían hacia la nación americana, donde son apetitosamente retribuidos. Asimismo ha quedado patente que los países del Club de Deudores americanos y africanos, asediados por su exorbitante deuda a los países desarrollados, no hallarán ninguna facilidad global para negociar las condiciones de pago: cada uno habrá de entenderse directamente con sus acreedores. ( ... )
Madrid, 10 de junio


























































