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Otro paso en la modernización del Ejército.

La reducción de 6.000 puestos profesionales en el Ejército de Tierra -de 41.000 a 35.000 en el plazo de seis años-, que ayer explicó en el Congreso el ministro de Defensa, Narcís Serra, sólo se puede entender desde el principio de la modernización de las Fuerzas Armadas, modernización en la que la disminución de las dotaciones no ha de significar disminución de la efectividad, sino todo lo contrario.Con todas las diferencias que puede haber entre una empresa productora de bienes y una organización que ha de estar preparada para repeler al enemigo exterior, el símil nos parece perfectamente válido. Igualmente ineficaz resultará una empresa, tecnológicamente desfasada y con una plétora somnolienta de personal, que un ejército dotado de escasos medios técnicos, inadecuado a nuestros días y con una sobreabundancia de efectivos humanos ( ... )

La resistencia a la desaparición de algunas capitanías generales (Zaragoza, Valladolid y Granada, seis en el futuro, en lugar de nueve), más destacada en el estamento civil que en el militar, sólo puede tener una explicación en los criterios anquilosados y caducos de un modelo de defensa no apto en esta hora, cuando, sólo a título de ejemplo, se habla de unidades aerotransportadas desde Estados Unidos para el mantenimiento de intereses en el golfo Pérsico.

, 1 de junio

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