Diplomático expulsado.
El Gobierno belga dio ayer un plazo de una semana para abandonar el país a un diplomático soviético, que es el tercer ciudadano de esa nacionalidad que recibe la misma orden desde que las autoridades de Bruselas descubrieron, las semana pasada, a dos espías de la URSS que trataban de comprar documentos secretos de la OTAN.


























































