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Crítica:'POP'

Fiesta polar

Mal lo tuvieron Los Chokes a la hora de abrir el capítulo rockero en esta noche, en la que la amenazante lluvia dejó paso a un frío navideño. Mal porque el insípido repertorio puede tener cierto atractivo de cara al profano cuando se interpreta con y en el calor necesario. Y esto, por supuesto, no ocurrió. Desapercibidos pasaron los endebles temas, los enérgicos punteos, la aguda voz del cantante. Sepultadas quedaron las comerciales cancion es de Los Chokes en una noche que auspiciaba gélidos resultados a todas luces.Pero salieron Los Coyotes -Víctor, guitarra y voz, Fernando, contrabajo eléctrico, y Celes, batería-, y el frío tomó por un instánte la forma del viento de la legendaria pradera. La mezcla entre rockabilly, salsa, rumba, texmex, corrido mexicano y demás estilos colaterales sonó alta y clara.

Los Chokes, Los Coyotes y Nacha

Pop.Fiestas de San Isidro. Paseo de Carnoens, parque del Oeste. Madrid. Viernes 18 de mayo.

Los temas de Los Coyotes, repletos de agudeza, dejaron perpleja a una audiencia que aun no a es cubierto de forma mayoritaria que la vena latina aplicada al rock puede suponer una divertida alternativa. Y no es tanto una cuestión de sonido como de intenciones lo que hace que los temas del grupo, Fiesta salvaje, Sólo cuando deseo o el paródico 300 kilos, contengan un espíritu festivo que se ve desarrollado en conciertos como éste. El ambiente fue caldeado, y eso se notó en la manera de recibir al siguiente grupo: Nacha Pop.

Antonio, Nacho, Marcos y Ñete tampoco tuvieron su noche. Las guitarras se desafinaban, el sonido exterior no posibilitaba la apreciación de matices, tantos y tan ricos en la música del grupo, y todo el montón de buenas canciones que Nacha Pop ofreció no llegó a cuajar, a pesar de los esfuerzos de Nacho, que cantó algunos temas de forma bastante convincente. En cuanto a Antonio, el elemento más carismático del grupo, se le vio indolente durante todo el concierto, pese a los atisbos de brillantez con los que atacó en Sonrisa de ganador y Magia y precisión.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de mayo de 1984