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Inminente querella del fiscal Estado contra Jordi Pujol y otros responsables de Banca Catalana

El fiscal general del Estado, Luis Antonio Burón, cursó ayer instrucciones al fiscal jefe de la Audiencia Territorial de Barcelona para que presente una querella criminal contra Jordi Pujol, presidente de la Generalitat, y otros antiguos directivos de Banca Catalana, por los presuntos delitos de apropiación indebida y falsedad en documento mercantil cometidos durante la etapa en que estuvieron al frente de dicha entidad. Fuentes jurídicas manifestaron el temor de que el Gobierno socialista dé marcha atrás a esta decisión.

El acuerdo de interponer la querella se adoptó después de una reunión de casi dos horas de duración, celebrada ayer en Madrid, entre Burón y otros miembros de la Fiscalía General del Estado con los fiscales con destino en Barcelona Carlos Jiménez Villarejo y José María Mena, a quienes a principio de marzo pasado se les encomendó el estudio del caso de Banca Catalana. Los reunidos perfilaron los términos técnico-jurídicos de la querella, que deberá presentar el próximo miércoles el fiscal jefe de la Audiencia Territorial de Barcelona, Alejandro Sanvicente, quien hasta el momento no había formalizado la acusación ya ultimada.Los delitos que se imputarán a los querellados serán los de falsedad en documento mercantil y apropiación indebida, en sus distintos grados de autor material, colaborador necesario o cómplice, por lo general a través de la actuación como miembros del Consejo de Administración de Banca Catalana antes de la adquisición de esta entidad por el Banco de Vizcaya. Los hechos que se imputan ocurrieron a partir de 1968.

En la reunión de ayer se acordó que la propia Fiscalía General del Estado anunciara el próximo martes a la opinión pública la interposición de la querella, que deberá formalizarse al día siguiente, miércoles. Fuentes de la fiscalía expresaron a este periódico su escepticismo ante la continuación de la tramitación de la querella. "No sabemos dónde ni quién la parará, pero estamos seguros de que no seguirá adelante", dijeron.

La crisis de Banca Catalana ha costado al Banco de España y al Fondo de Garantía de Depósitos más de 270.000 millones de pesetas, como consecuencia del crecimiento excesivamente rápido del grupo bancario creado por un grupo de financieros e industriales catalanes, con la familia Pujol al frente.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de mayo de 1984

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