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El PNV de Navarra rechaza órdenes de su partido para dar la Diputación Foral a la derecha

Todas las juntas municipales del Partido Nacionalista Vasco en Navarra han expresado su respaldo a la postura mantenida por el consejo regional del partido en esta comunidad de no facilitar, con su abstención, la llegada a la presidencia del Gobierno de Navarra de un representante de la derecha. De esta manera, y pese a ser contrario a las tesis propugnadas por la dirección nacional del partido -que pide la abstención de sus tres parlamentarios forales, invocando para ello un pacto verbal establecido entre nacionalistas y la Coalición Popular tras las elecciones municipales-, tendrá acceso a la presidencia de este Ejecutivo autónomo el socialista Grabriel Urralburu, al ser el PSOE el grupo que cuenta con mayor núrnero de escaños en el Parlamento Foral.Anoche, poco antes de que se cerrara el plazo definitivo para la piresentación de candidatos, José Luis Monge, portavoz de la Coalición Popular en el Parlamento foral navarro, fue presentado como candidato a la presidencia del Gobierno foral. Pero sin el respaldo del PNV se ve difícil su elección.

Si los nacionalistas navarros persisten en su actitud de no abstenerse y votar en contra de un Gabinete integrado únicamente por UPN y Coalición Popular, tendría acceso automáticamente a la presidencia del Gobierno navarro el representante del partido socialista, Gabriel Urralburu, al ser el PSOE el grupo que cuenta con mayor número de escaños en el Parlamento Foral. El PSOE tiene 20 parlamentarios, frente a los 13 de UPN, 8 de Coalición Popular y 3 del PNV. Los seis representantes de Herri Batasuna no acuden a la Cámara.

La designación del presidente del Ejecutivo navarro ha creado en los últimos días fuertes tensiones entre el máximo organismo del PNV, el Consejo Nacional, que preside Xabier Arzallus, y la organización del partido en Navarra, que se muestra firmemente partidaría de no abstenerse en el momento de la votación del candidato a la presidencia.

Los nacionalistas navarros -duramente criticados en la asamblea nacional del partido celebrada el pasado sábado, y a quienes se achaca un comportamiento excesivamente autónomo en sus actuaciones- sólo están dispuestos a formar parte de un Gobierno de coalición con UPN y el Grupo Popular, pero en ningún caso a abstenerse.

Los militantes del PNV en Navarra que en su día apoyaron fuertemente a Carlos Garaikoetxea en su enfrentamiento con Xabier Arzallus sostienen que se opusieron de modo tajante al pacto verbal entre el presidente del Consejo Nacional y Miguel Herrero de Miñón, por la Coalición Popular, según el cual el Grupo Popular se abstendría en las elecciones a las alcaldías de Bilbao, Vitoria y a las juntas generales de Álava a cambio, a su vez, de la abstención nacionalista en la votación del presidente del Gobierno navarro.

Según han manifestado en reiteradas ocasiones los máximos representantes del PNV en esta región, ha sorprendido el hecho de que se invocase este pacto una vez fracasado el intento de acuerdo tripartito entre UPN, Coalición Popular y Partido Nacionalista Vasco para la formación de un Gobierno de coalición, como consecuencia de la tajante negativa de Jaime Ignacio del Burgo, presidente del PDP navarro, a formar parte de un Ejecutivo con los nacionalistas vascos. Del Burgo considera un error histórico la presencia del PNV en el Gobierno de Navarra.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 4 de abril de 1984

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