La postura de EL PAIS
Acabo de ver en EL PAIS (periódico que leo diariamente desde su aparición) del 16 de marzo la carta que les dirige don Miguel Galindo, de Los Alcázares (Murcia), y comparto plenamente el contenido de la misma. Es más, debería plantearse con seriedad la sustitución de los editorialistas. Se manifiestan tendenciosos, y con malabarismo de seudointelectualidad pretenden mantener una postura de equilibrio y constructiva opinión crítica que resulta todo lo contrario. Dan la sensación de que la única verdad la tienen ellos y que los demás somos miopes que necesitamos no dejarnos deslumbrar por lo que vemos y nos dicen, porque detrás de todo hay siempre trampas y aviesas intenciones (es su sí..., pero).No sólo me parecen mal muchos de los editoriales, sino también la profusión desbordada de los temas del País Vasco; cansan hasta el hastío, dado los meses y meses seguidos ocupando páginas y más páginas. ¿Es que en las demás comunidades tan sólo destacan esas cosas que cuentan las cortas y desvaídas noticias? Parece que en este país no hay más que vascos.
Son más de uno, próximos a mí, asiduos lectores de su periódico, los que decían el otro día que habían dejado de leerlo. Será cuestión de planteárselo. /


























































