Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El rey Juan Carlos se reÚne en Toronto con 250 hispanistas residentes en Canadá

La cultura y la historia enmarcaron las últimas horas de la estancia de los Reyes en Canadá. Don Juan Carlos se reunió en Toronto con 250 hispanistas residentes en Canadá, encabezados por el catedrático Diego Marín, un español exiliado. "Por primera vez después de la guerra que nos dejó enfrentados tantos años y a muchos nos lanzó al exilio, nos reunimos españoles de todas las ideologías, y por eso se produce la paradoja de que hoy somos muchos los que nos consideramos republicanos y juancarlistas", dijo Diego Marín en su discurso.El veterano profesor, que tras el paso por el campo de concentración francés de Saint Ciprien dio clases en el Reino Unido, se instaló definitivamente en Toronto, en cuya Universidad se acaba de jubilar y en donde ha enseñado literatura e historia españolas. Diego Marín es el centro en el que convergen todos los estudiosos del país dedicados a temas españoles. La Universidad de Toronto, por ejemplo, posee una cátedra de catalán, al frente de la cual se encuentra el profesor armenio Yosuf Gulsoy, que fue discípulo de Corominas y con el que colaboró durante mucho tiempo.

Diego Marín pidió al Rey una mayor colaboración con la Universidad canadiense, a fin de que puedan ser creadas más cátedras y se incremente el número de becas. Diego Marín hizo elogios de la nueva política española, que considera ha modificado sustancialmente la situación cultural.

El Rey, que está viviendo jornadas repletas de actos protocolarios, el jueves, tras departir con unos 1.000 componentes de la colonia española, a los que dirigió la palabra para expresarles su deseo de que algún día regresen a España, se tomó un par de horas de asueto y las aprovechó para jugar al squash con el ministro de Cultura, Javier Solana, y el director general de la oficina de Información Diplomática, Fernando Schwartz, en el hotel Sheraton.

Visita aplazada

Ayer, tras aplazar un previsto viaje a las cataratas del Niágara, cuya espectacularidad invernal reside en los grandes bloques de hielo que las circundan, de modo que resulta imposible acercarse a sus miradores subterráneos, aquellos que hizo famosos Marilyn Monroe en la película Niágara, los Reyes emprendieron viaje a Vancouver, capital de la Columbia británica.

Los Reyes fueron recibidos en el aeropuerto internacional de Vancouver por el ministro de Estado, Jack Austin; el delegado del Gobierno en la Columbia británica, R. G. Rogers, y el primer ministro de la provincia, William Bennett.

Fue el marino español Juan Pérez el descubridor de estas tierras, a pesar de que algunos ingleses han atribuido este mérito a Francis Drake, que en sus viajes por la costa del Pacífico nunca pasó del paralelo 48 de latitud norte. Juan Francisco De la Bodega y Cuadra tomó posesión de estas tierras, y, pese a que posteriormente pasaron a manos británicas, todavía hoy existe una circunscripción electoral denominada Vancouver-Cuadra, y hasta no hace muchos años los mapas aún designaban con el nombre de este marino español la isla de Victoria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 17 de marzo de 1984