El drama del usuario de base
Alarmado por la facturación de consumo eléctrico, decidí verificarlo. Para ello apagué luces y electrodomésticos, y conecté una estufa de potencia igual a un kilovatio. Comprobé que el contador funcionaba con un error del 30% en exceso, y cursé petición de verificación del contador a Industria. Después de tres meses de silencio administrativo, cursé la misma petición a la compañía, Hidroeléctrica de Cataluña. Ésta, después de innumerables visitas a mi domicilio, procedió -tres meses después- a cambiar el contador por otro más anticuado, pese a que me correspondía otro igual.Ese mismo día envié otra carta pidiendo que me reembolsaran lo pagado de más. Hidroeléctrica respondió que, según su verificación, el contador registraba sólo un 20% de más, y que, ateniéndose al Reglamento de 1954, me compensaría sólo por los últimos seis meses. Yo exijo que sea desde la fecha en que tomé posesión de la vivienda, razonando que en los recibos pagamos una cantidad en concepto de "aparatos de medida", por el servicio de mantenimiento, conservación y vigilancia de los contadores, aunque en la práctica la compañía no lo efectúe.
Por otro lado, como afiliado de OCUC, solicité asistencia, pero me señalaron su inoperancia por falta de medios, a pesar de que los estatutos establecen que, "a instancia de sus afiliados, puede iniciar denuncias", y a pesar de que su publicidad afirma: "Si quieres denunciar bien y no sabes ni dónde ni cómo..., ven a la OCUC". En resumen, mientras no desarrollemos una acción conjunta entre los usuarios, buenas organizaciones de consumidores y la Administración, perderemos el tiempo y el dinero./


























































