La España de Felipe
L'Express( ... ) Difícil de comprender esta nueva España. Treinta y nueve años de dictadura franquista, tres de transición, cinco años de democracia constitucional y 15 meses de Gobierno socialista. ( ... ) ¿Dónde está el cambio? No es muy visible, ¿verdad? Hay que modificar las leyes, efectuar reformas en el interior de la Administración para poder tomar las medidas que llevarán al cambio. ( ... ) ¿Pero cuál es la situación de los viejos poderes tradicionales, el Ejército, la Iglesia? ( ... ) El Ejército se mueve, en el buen sentido. ( ... ) Se reforma, se moderniza, se profesionaliza, se despolitiza, se rejuvenece. ¿Ha desaparecido el síndrome del golpe? Todos lo dicen. Felipe González, el 14 de enero, ante el comité federal del PSOE: en un año, ese fenómeno que preocupaba siempre a la sociedad española ha cesado de pesar en la acción política. El general Sáenz de Tejada declara categóricamente: no hay peligro de golpe militar en España. ( ... ) ¿Y la Iglesia? Un poder singularmente quebrado. ( ... ) La extrema sensibilidad de la Iglesia se manifiesta en dos terrenos, donde siempre ha desempeñado un papel determinante: la justicia y la educación, campos de aplicación directos del encuadramiento moral de la sociedad. Es evidente que en el momento en que el Estado quiere desempeñar plenamente su papel, el clero no ve con placer que se le escape uno de sus instrumentos de poder. La Prensa de derechas y de extrema derecha se desencadena contra José María Maravall, ministro de Educación, ejemplo de sectarismo anticristiano, según Abc.
23 de febrero


























































