Renacen las dudas sobre la recuperación económica de EE UU

El índice industrial Dow Jones, uno de los indicadores en el que mayor confianza tienen las principales corporaciones norteamericanas, ha sufrido una caída de 55 puntos en las últimas cuatro sesiones, situándose en su nivel más bajo desde el pasado mes de abril. Esto ha hecho renacer el fantasma de una nueva recesión económica en los ambientes económicos de Estados Unidos.Prácticamente nadie esperaba, sin embargo, que los gastos del Gobierno pudieran descender mucho en un año de elecciones, y tampoco era previsible un rápido crecimiento económico, ni que disminuyese el coste del endeudamiento, a pesar de las optimistas previsiones iniciales.

El actual pesimismo de los inversores norteamericanos está fuertemente enraizado en los altos déficit públicos de la Administración Reagan (del orden de 200.000 millones de dólares), y en el impacto político que puede tener la crisis de Líbano, según los expertos bursátiles norteamericanos. Sin embargo, según otras interpretaciones, esto puede obedecer a un movimiento de "corrección", tras el espectacular año de subidas constantes registrado durante 1983 en la bolsa neoyorquina, informa Ramón Vilaró desde Washington.

A mediados del pasado mes de enero, la Bolsa de Nueva York comenzó a caer debido a las especulaciones acerca de la presentación o no de la candidatura del presidente Reagan para un segundo mandato, dudas que fueron aclaradas por el propio mandatario norteamericano al anunciar oficialmente que será candidato en las elecciones del próximo noviembre.

Sin embargo, el anuncio oficial de las previsiones de déficit público para el ejercicio fiscal de 1985, que entra en vigor el próximo 1 de octubre, con una proyección de 180.000 millones de dólares, y las perspectivas de registrar déficit superiores para los próximos ejercicios, hipotecan, a medio plazo, la recuperación económica norteamericana.

Causas del pesimismo

Influyen en este pesimismo las propias diferencias de criterios que existen en el equipo económico del pres;dente Reagan. Por una parte, el jefe de sus asesores económicos, Martín Feldstein, pide medidas urgentes contra los déficit, con la consiguiente subida de la presión fiscal, de evidente impacto impopular en un año electoral. Por otro lado, el secretario del Tesoro, Donald Regan, minimiza esa influencia negativa de los déficit, destacando la continua recuperación económica que se está experimentando en Estados Unidos.Por el momento, las propuestas del propio presidente Reagan de crear una comisión especial, integrada por demócratas y republicanos, para estudiar las posibilidades de reducir el déficit público a 100.000 millones de dólares, no está encontrando entre los demócratas la receptividad que esperaba la Casa Blanca.

Hace un par de días, el propio presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker, señalaba en el Senado que ni siquiera un recorte de 50.000 millones en el déficit público de 1985 facilitaría la recuperación de la actual política monetaria.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 10 de febrero de 1984.

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