Pierino Gamba,
músico italiano, hizo temblar a los atemorizados residentes de la capital uruguaya. En la noche del pasado domingo muchos habitantes de Montevideo quedaron petrificados en sus casas al oír retumbar la artillería. Numerosos periodistas recorrieron la ciudad buscando espantados el emplazamiento de los cañones y el centro del combate, hasta ubicarlos en el céntrico club de golf, donde, ante un selecto auditorio, el maestro italiano Pierino Gamba dirigía la Orquesta Sínfónica Nacional en una furiosa interpretación de la Obertura 1812, de Chaikovski. Como acostumbra en la dirección de esta obra en auditorios abiertos, Pierino recabó tras la orquesta el apoyo de una batería artillera que disparaba andanadas de salva a sus indicaciones. Recientemente, en Porto Alegre (Brasil) parte de la población temió una sublevación militar cuando Pierino Gamba dirigía la misma obertura con un realismo musical inadecuado para los países del Cono Sur.


























































