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Los empresarios vascos aseguran que no financian a los GAL

La sospecha de que empresarios y banqueros vascos se hallen implicados en la financiación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), vertida desde fuentes policiales, ha obtenido una inmediata reacción en el conjunto de la patronal vasca. La Confederación Empresarial Vasca, que aglutina a la mayor parte del empresariado de Euskadi, ha expresado su "sorpresa y estupor", en tanto que la Confederación General de Empresarios de Vizcaya, que preside Luis Olarra, niega la noticia publicada ayer en este diario y anuncia su decisión de iniciar acciones judiciales "contra los autores de la misma".La Confederación Empresarial Vasca (CONFEBASK), en una nota difundida ayer por su oficina de prensa, pone de manifiesto que desde el inicio de las actividades terroristas de los GAL, "todas las sospechas se dirigieron hacia estamentos muy distintos del empresariado", deduciendo, a continuación, que "el intento de implicarnos más bien parece una torpe maniobra para distraer la atención de la opinión pública hacia objetivos equivocados".

Para la organización mayoritaria de la patronal vasca resulta impensable el sostenimiento económico del citado grupo terrorista, incluso desde sectores bancarios del País Vasco, entre otras razones, apunta,, "porque abriría paso a una confrontación de consecuencias catastróficas", cuestionando las posibilidades reales de protección para sus innumerables oficinas en la comunidad autónoma. -

CONFEBASK, que comparte, junto a las centrales sindicales, la representatividad del Consejo de Relaciones Laborales del País Vasco, de carácter institucional, manifiesta su convicción de que el único camino para la solución del problema del terrorismo llegará a través de las prácticas democráticas y el rechazo social. "Hasta ese momento, no caben actuaciones paralelas", señala CONFEBASK, afirmando que la actual situación económica de Euskadi "no permite que esta tierra se convierta en un polvorín fomentando la espiral acción-represión", y el empresariado vasco, asegura, "nunca caerá en esa trampa".

Luis Olarra

Por su parte, la Confederación General de Empresarios de Vizcaya (CGEV), que preside el industrial Luis Olarra, rompió el silencio, mantenido desde que su sede en Bilbao resultara destruida por un atentado del grupo Iraultza el pasado día 1, para salir al paso de las citadas declaraciones policiales.

En una escueta nota emitida la tarde de ayer, la agrupación de empresarios vizcaínos negaba "rotundamente", la noticia publicada en EL PAIS, a la que calificaba de "esperpéntica" y anunciaba su decisión de ejercer 1as acciones judiciales que, en Derecho, puedan llevarse a cabo contra los autores de la misma".

Luis Olarra, actualmente en el extranjero, según señalaron fuentes de la confederación, mantuvo ayer un contacto telefónico con la CGEV. Olarra, significado entre los empresarios vascos por sus beligerantes declaraciones respecto a los atentados y extorsiones de ETA, se ha manifestado, en repetidas ocasiones, partidario de oponer una respuesta a las acciones terroristas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 1984